miércoles, 25 de septiembre de 2013

LA CONTRARREFORMA DE LA ADMINISTRACIÓN LOCAL (I)




La llamada LRSAL no es una modificación parcial del funcionamiento de una administración es una contrarreforma del mismo calado, por lo menos, que las realizadas en el campo de los sistemas educativos y de la salud.

 Y es que gran parte del avance en derechos individuales y colectivos en nuestra sociedad, se ha producido por la vitalidad de la democracia municipal, con todas sus contradicciones, es decir por la proximidad entre ciudadanía e instituciones.

 Por una parte se ha profundizado en la concreción, mediante la  la prestación de servicios, de derechos asentados en el Estado del Bienestar como educación y salud, mientras que por otro lado se ha iniciado y desarrollado los servicios sociales y culturales de atención a la persona necesarios claves para la integración y el equilibrios social, los medioambientales, transporte, seguridad ciudadana, educación infantil y complementaria, salud, agua, promoción y dinamización económica… 

Todos ellos que  han sido y son esenciales para el bienestar de la ciudadanía han crecido y consolidado alrededor de la democracia local

Ello es debido en gran parte al hecho de que en las instituciones municipales es donde más margen de participación tiene la ciudadanía, y que por ello tiene similar capacidad de presión que los lobbys de intereses privados o particulares. 

Esta relación de proximidad y la presión de las reivindicaciones, que no siempre son acertadas, han mantenido viva la democracia municipal. 

Por el contrario, a medida que la institución se aleja del ciudadano, esos lobbys han pasado a dominar las instituciones y el peso de la ciudadanía y su capacidad de intervención y decisión se reduce drásticamente con lo que la democracia se ha deteriorado.

Es desde esta  perspectiva que adquiere todo el sentido el concepto de autonomía local recogido en la Carta Europea así como su defensa; no es un capricho sino un fruto de la profundización de la democracia convertida en necesidad. 

Desde esta perspectiva no es nada extraño, sino muy coherente, que en el proyecto de LRSAL no se mencione en ningún caso el concepto de autonomía local. 

Un análisis del proyecto de ley evidencia que no hay detrás ningún modelo ni de planta ni de administración local; y es que su objetivo no es construir sino destruir la autonomía local y con ello neutralizar la democracia municipal, reducir o deteriorar la prestación de servicios públicos, eliminándolos o privatizándolos y meter una vez más la tijera presupuestaria a costa de la ciudadanía.   

jueves, 27 de junio de 2013

La importancia del tiempo

 

El tiempo, y no el metereológico sino el que mide nuestras vidas, debería ser un elemento muy a tener en cuenta siempre por el conjunto de la izquierda, la política y la social.
 
Y es que se trata no sólo de ¿qué hacer?, sino sobre todo de cuando hacerlo.
 
Dicha importancia es aún mayor aquí y ahora, en el estado español en el 2013. En estos momentos, la crisis económica unida al fin de un ciclo político, hace que confluyan demandas de medidas urgentes con necesidades de cambio a medio y largo plazo.
 
Es lógico que para muchos de los individuos y colectivos que participaron en el 15M su apuesta sea a largo plazo, por que los cambios que creen necesarios no pueden producirse en lo inmediato.
 
También lo es, por otra parte, que muchas de las direcciones de la fraccionada izquierda, tanto la organizada en partidos, como la de los movimientos sociales verticales u horizontales, consideren que este puede ser un momento de clarificación ideológica y por lo tanto primen el refuerzo de su propia alternativa. Sin embargo los tiempos sociales, los que vienen determinados por las necesidades de la mayoría, tienen su propia autonomía, no esperan a que las revoluciones maduren.
 
La falta de un empleo, la ausencia de perspectivas de tenerlo, la amenaza de los desahucios, la disminución,  muchas veces radical, de ingresos marcan la realidad de cada vez más gente.
 
¿Cuánto tiempo puede aguantar una persona en condiciones de inseguridad laboral y social cada vez mayores?
 
¿Cuánto tiempo puede soportar una sociedad su propia fractura por la desigualdad y la insolidaridad?
 
No mucho, las personas, las sociedades buscan instintivamente solucionar sus problemas lo antes posible. Y esta es una realidad que no puede ser ni ignorada ni ser desatendida  por la izquierda social y política.
 
No puede serlo porque la identidad de las izquierdas viene definida por su capacidad de ser parte, de estar integrada en esa mayoría social que quiere representar, y ello conlleva el ser la primera en detectar los problemas sociales, analizarlos, explicarlos pedagógicamente y ofrecer alternativas, algunas, a medio y largo plazo, pero otras ya. Estas no pueden ser la solución definitiva, pero han de actuar contra la angustia social al tiempo que favorezcan la cohesión y la solidaridad popular. Si no es así, la historia, y el mismo presente en otras latitudes, nos enseña que contra más apremiantes sean las necesidades, más peligro hay de que sean derivadas hacia falsas salidas.
 
El ascenso de la ultraderecha o de caudillismos a la europea son una clara señal de aviso. Lo de que cuanto peor estén las cosas mejor para las opciones más “radicales” siempre ha sido un autoengaño infantil que ha acabado en tragedia.
 
 
Realista y eficaz
 
 
Nuestra sociedad necesita un cambio radical y progresista de modelo productivo, un cambio de paradigma de valores sociales y económicos  que ha de estar acompañado forzosamente por la  regeneración tanto de la práctica política como de los mecanismos e instituciones de la democracia.
 
Son cambios de calado, pero posibles y que serán más probables a medida que las elites especulativas, las tecnocracias y sus gobiernos sean aislados, a medida que la mayoría social se reconozca y actúe como tal. Es un proceso de respuesta pero también de afirmación, la protesta ha de ir acompañada de victorias que permitan variar la actual correlación de fuerzas. Por que lo que se ha de conseguir a no mucho tardar fuerza para neutralizar el poder que hoy ejerce despóticamente la alianza entre la mayoría absoluta del PP y el poder no democrático de la Comisión Europea.
 
Para avanzar en esa dirección se ha de conseguir objetivos claros, con carga social y repercusión pedagógica, accesibles a corto y medio plazo y con los que la mayoría social se identifique: la vivienda, las preferentes, la subsistencia, la salud, la educación, los ayuntamientos, más y mejor empleo.
 
Todo ello ha de ser englobado en una propuesta que construya la unidad desde la diversidad existente.
  
La derecha gobernante sabe que nada es irreversible y  que la involución radical a que somete a nuestra sociedad tampoco lo es, pero también es consciente de que no sólo quién pega primero pega dos veces, sino que si al adversario no se le da respiro su capacidad de respuesta se reduce drásticamente. Además cuenta con el colchón que le proporciona una democracia débil y la ausencia de una alternativa electoral que amenace su hegemonía.
 
La izquierda política y social debe luchar contra el tiempo, y debe hacerlo partiendo de una situación de debilidad atestiguada por su propia dispersión. Pero puede hacerlo si es realista y eficaz, si se centra en la consecución de los objetivos prioritarios para la mayoría social y lo hace unitariamente.
 
Sólo de esta forma ganará la credibilidad y fuerza suficiente para parar la actual ofensiva reaccionaria y empezar a construir una nueva hegemonía social.
 
Pepe Gálvez    

martes, 18 de junio de 2013

No soy clase media , ni ganas


No me siento miembro de las clases medias, no me da la gana.

No vivo en un hipotético territorio intermedio sociológico, soy currante y me pagan por mi trabajo, como a muchos otros, como a la mayoría de la sociedad.

Durante muchos años la ideología dominante ha vendido, con gran éxito de público, una visión de la sociedad en la que el trabajo ha estado ausente. Cambiaron el nombre de las cosas y de las clases para ocultar su identidad, para ayudar a desactivar el conflicto social. El crecimiento económico ayudó, nos definíamos más por lo que consumíamos, por nuestra capacidad adquisitiva,  que por el origen de nuestras rentas.

Es cierto que en ese periodo ha funcionado el ascensor social,o parecía hacerlo, porque la crisis lo ha averiado y no hay forma de arreglarlo.

Esa creencia en una nueva identidad social está en el origen de la actitud de buena parte de los "opinadores". 

No es casual que la gran mayoría de tertulianos y articulistas tengan fobia al conflicto social y a los sindicatos, y es que ambos les recuerdan la falsedad de su satus social y la existencia de una realidad que no se puede ocultar.

La gran mayoría somos curritos, pertenecemos al bloque asalariado, un bloque abierto y plural pero que tiene en común el vivir del propio trabajo y en el que las verdaderas alternativas y soluciones solo pueden ser colectivas.

Son tiempos de solidaridad.

miércoles, 1 de mayo de 2013

El capitalismo perjudica gravemente la salud




Massius y Pressus nació hace más de cuarenta años, a finales de los sesenta delsiglo pasado, cuando estábamos aún bajo la dictadura franquista. Esa dictadura que tan tenazmente se resisten a condenar los que en seguida tachan a sus críticos de nazis, es decir la Cospedal y su troupe pepera. Sucedió en Triunfo, revista que desafiaba la censura y el cerrilismo dominante y es que antes de defender e imponer el pensamiento único, nuestras élites se oponían radicalmente al funesto vicio de pensar, algo hemos avanzado. En aquellas páginas y bajo la firma de Soro y el título de Massius aparecían  una serie de historietas verticales de tres viñetas horizontales tan sencillas y divertidas como duras y corrosivas. Las protagonizaba Massius, un personaje estereotipo vestido con frac y chistera como clara referencia del capitalista. Enfrente tenía unas figuras humanas anónimas que representaban a los trabajadores. Cada tira recreaba con eficaz mezcla de abstracción y humor un episodio de relaciones sociales. El cinismo y la prepotencia se plasmaban en multiples ejemplos de manipulación y dominio. De forma que sin quererlo Soro realizó un muy manejable manual sobre conductas capitalistas.
No deja de ser digno de reflexión la tremenda actualidad de esas tiras más de cuarenta años después, tras la llegada de la democracia y nuestro ingreso en Europa. Entonces se trataba del neocapitalismo, ahora es el neoliberalismo neoconservador, curiosa esa afición a disimular tras el prefijo neo sus vueltas a los orígenes depredadores. Pero lo cierto es que la codicia depredadora se manifiesta como parte dominante de su ADN de la misma manera que la tendencia a dominar no sólo los mercados sino todas las facetas de la vida por medio de la seducción del dinero, del engaño y la manipulación. Significativamente, esta serie, en la que casi siempre ganaba Massius, acaba con él huyendo de una clara alegoría del pueblo vietnamita.


Pressus era la otra serie que con el mismo formato narrativo realizó también para Triumfo Soro, en ella relataba las desventuras, y no es un tópico, de un preso también prototípico en su papel de perdedor permanente. Estas tiras con reminiscencias del cine mudo cómico con sus persecuciones entre policías y ladrones tienen también su sabor amargo y es que hablaba de la falta de libertad en un país oprimido por una dictadura.    
De todo ello hablaremos este jueves 2 de mayo a las 19 horas en CCOO Via Laietana 

martes, 30 de abril de 2013

1º de mayo, un clásico muy actual



Reciente, muy reciente está la catástrofe del edificio Rana Plaza en Bangla Desh con centenares de muertes, un suceso que no sólo ha evidenciado la criminal actuación de los dueños del edificio y de las fábricas textiles que en él había, sino la complicidad de marcas españolas y europeas en la explotación de las trabajadoras y trabajadores del primer mundo. Una explotación que viene favorecida  por el hecho de que como denuncia la IndustriALL Global Union menos de un uno por ciento de los trabajadores de textil en Bangla Desh están representados por un sindicato. La Ley de Trabajo de ese país es un obstáculo para la afiliación sindical y por lo tanto limita la lucha por puestos  de trabajo seguros, mejores condiciones de trabajo y mejores sueldos.

Los mismos que en el primer mundo decretan el anacronismo de los sindicatos en el tercero los persiguen, a veces hasta legalmente y otras mediante tácticas terroristas como aún sucede en Colombia. En la infernal espiral de retroceso reaccionario los neo conservadores-liberales apuntan como objetivo esencial a la diana de los derechos laborales. Por ello la lucha organizada de los y las trabajadoras en la defensa colectiva de sus derechos sigue siendo actual, tremendamente moderna.

Es cierto que la gran contraofensiva de la derecha económica ha cosechado grandes triunfos ideológicos, de forma que después de cuatro décadas de fina y persistente lluvia ideológica ha ocultado el valor del trabajo dentro de la sociedad,  ha colocado en los altares al dinero y ha impuesto la religión del pensamiento único.

Pero la realidad se empeña en no hacer caso de la manipulación ideológica y nos recuerda con el fracaso que significan los más de seis millones de personas paradas en nuestra sociedad  el papel clave que nunca ha dejado de tener el trabajo y las organizaciones que defienden su valor socialmente.

Mañana 1 de mayo nos manifestaremos, mejor dicho nos seguiremos manifestando dentro de la movilización continua en la que estamos, y reafirmaremos que el cambio radical, la regeneración democrática que hoy exige la mayoría social, pasa por la defensa de condiciones laborales justas aquí, pero también en Alemania, Turquía, Colombia, Corea, Estados Unidos, Corea… y en Bangla Desh.       

martes, 23 de abril de 2013

Bon dia de Sant Jordi . Hoy toca salir a la calle, a pasear entre libros, a comprarlos, a leerlos, a airear las rosas, a regalarlas, a compartirlos. Bon dia con Josep Fontana y su última obra, otro desafío al pensamiento único, otra incitación a la reflexión y a la acciòn: 

El futuro es un país extraño

El subtítulo de este libro: Una reflexión sobre la crisis social de comienzos del siglo XXI, es a la vez indicativo e incompleto, se trata ciertamente de una reflexión, pero entendida como riguroso análisis, realizado a partir de una información sino exhaustiva si copiosa, sobre la más reciente evolución sociopolítica de la humanidad desde la perspectiva de la crisis social que caracteriza el inicio del siglo XXI. El título por su parte nos indica que la mencionada reflexión no mira al pasado ni quiere quedarse en el reflejo de la actualidad, sino que se interroga sobre el mañana o mejor dicho sobre la solución que se dará tanto a la crisis como a la multiplicidad de conflictos sociales, económicos y políticos que ha generado. Por ello nos plantea al mismo tiempo una constatación y una llamada de atención: La primera avisa sobre el final de la ilusión de la inevitable progresión indefinida y constante en bienestar del género humano y la segunda expone la necesidad de construir, sobre el cimiento del conflicto, un futuro, una alternativa general, internacional, nacida del conjunto de clases y sectores sociales subalternos y esencialmente democrática.

La vida no es como nos la cuentan
Tanto Por el bien del imperio, su inmediata anterior obra, como esta misma nos ofrecen la visión de la otra cara de nuestra realidad, de nuestra historia colectiva inmediata, de la que hemos sido testigos presenciales pero mediatizados por una información generalmente incompleta y casi siempre instrumentalizada. Indirectamente, nos provoca una reflexión sobre la falta de información en temas clave para el conjunto de la sociedad como son los asuntos militares: la evolución de la industria armamentística, las estrategias del imperio, los orígenes y causas de los conflictos bélicos. Lo mismo sucede con el mundo empresarial y especialmente el financiero, su dinámica, sus protagonistas, sus actividades y su repercusión en el conjunto de la sociedad. Sin esa información, sin ese conocimiento la mayoría social es fácilmente presa de la hegemonía ideológica de la minoría, de las élites depredadoras. La mayoría social cree habitar en un país que no existe, que es virtual, y por eso cuando el escenario se modifica radicalmente la primera reacción es la de la confusión a la que suceden bien la indignación, bien la resignación.        

La desigualdad social, agujero negro de la democracia
Una muestra contundente de esa alienación, es el hecho de que mientras era mayoritaria la creencia en la prosperidad general la desigualdad social crecía incontrolablemente. Fontana insiste en la gran desigualdad social como el origen tanto de la crisis como del sesgo que domina actualmente su salida. En ese sentido abunda la cita de Daron Acemoglu Cuando aumenta la desigualdad económica aquellos que han conseguido ser más poderosos en términos económicos intentan con frecuencia usar este poder para ganar más peso político. Y una vez consiguen monopolizar el poder político, comienzan a usarlo para cambiar las reglas en su favor. Esta conjunción de desequilibrio social y de control de la política por las elites financieras explica el grado de extensión de la corrupción y de la impunidad de corruptores y corruptos. La consolidación de una política que se compra y se vende que hemos vivido y que aún permanece ha significado una continua degradación de la democracia, no sólo en la limitación de la participación, sino también en la restricción de derechos y en la exclusión de sectores sociales de los mecanismos democráticos, especialmente en el único que les queda: el de votar. En consecuencia Fontana reclama la necesidad de una acción política, que de un cambio radical al status actual y posibilite el control democrático de la economía en general y de las finanzas en particular, que la política no esté en almoneda sino ejercida por las mayorías sociales y que ponga coto al poder del imperio.

No podemos perder el presente ni renunciar al futuro
No es un camino fácil, el autor analiza la frustración de la primavera árabe por la permanencia de viejas estructuras de poder, el ejército en Egipto y la acomodación de los islamistas a las reglas fundamentales del juego neoliberal, así como el estancamiento del movimiento de los “ocupantes” en USA. También nos muestra las consecuencias de la anulación de los sindicatos en USA, uno de los objetivos centrales de la estrategia de la derecha española
Ante el peso de la realidad el pesimismo de la inteligencia afirma : Las protestas van a seguir vivas; pero unos gobiernos que saben que disponen que disponen de la fuerza suficiente para frenar las actuaciones callejeras de estos indignados, y que confían en que siga la desconcertada mansedumbre de aquella parte mayoritaria de la sociedad que les ha votado, no se proponen rectificar una política que conduce a un desastre colectivo a costa de los trabajadores y de las capas medias, pero que garantiza la preservación del orden establecido. Pero el optimismo de la voluntad, reclama el ejemplo de movilizaciones exitosas de Estudiantes y Campesinos y recuerda que los grandes movimientos revolucionarios de la historia se han producido por lo general cuando nadie los esperaba y con frecuencia, donde nadie los esperaba. Sea como sea, este libro es una llamada a construir un mundo nuevo, una alternativa de futuro necesaria y urgente, y sus palabras, reflexiones, analisis… son una clara contribución a ello.

jueves, 18 de abril de 2013

Elemento de presión. Un clásico en viñetas

Historieta de Ivá (guión) y Carlos Giménez ( dibujo) aparecida en la revista El Papus en plena Transición y que como podéis ver conserva mucha actualidad.

miércoles, 17 de abril de 2013

¿Y tú me preguntas que es presión? Presión eres tú ¡cacho lobby! (I)

La práctica del escrache ha abierto un debate social sobre la legitimidad en unos casos y sobre la conveniencia en otros, de esta forma de presión que según los afectados y los medios de la derecha vulnera su intimidad personal.

Como sindicalista esta polémica me recuerda la que se genera cada huelga con la actuación de los piquetes, en el sentido de que hay presiones; las de los empresarios, que se dan como naturales mientras que las que se ejercen en sentido contrario se descalifican por violentas y antidemócratas.

 La prepotencia y la impunidad generan grandes dosis de hipocresía, porque si hay una presión que distorsiona y degrade la democracia es la de los lobbys de las grandes empresas y de las finanzas.

 Joseph Stiglitz señala que la "gran divergencia", como denomina a la brutal desigualdad social hoy en día existente, no nació por causas económicas  sino por: "la manipulación de las leyes  y las reglas por obra de quienes podían pagar negociadores, legisladores y abogados para realizar sus encargos".

 Josep Fontana en su libro El futuro es un país extraño, del que pronto hablaremos en este blog, en el capítulo La privatización de la política analiza el proceso de compra de políticos en U.S.A. mediante la acción de los lobbyists Una vertiente importante de esta actividad es el soborno en forma de agasajo. Así treinta de las mayores empresas norteamericanas gastaron de 2008 a 2010 más en pagar gastos de lobby que en abonar impuestos al estado. Otra forma es el uso de información privilegiada en beneficio de su cartera de acciones.

También, como señala Chris Hedges, los lobbyists escriben los proyectos de ley y consiguen que sean aprobados, gracias a que son quienes aseguran a los políticos el dinero para ser elegidos, y los emplean cuando dejan la política, lo que se conoce como puerta giratoria entre la política y la economía. Ese tipo de prácticas que evidentemente no son exclusivas de los U.S.A, entre nosotros cada día son más evidentes, suvierten la igualdad ciudadana sobre la que se asienta la democracia.

Iguales para votar pero no para decidir, podría ser su lema. 

martes, 16 de abril de 2013

Qué podemos hacer con el poder que tienen los bancos






qué podemos hacer con el poder que tienen los bancos y gobiernos de crear dinero sin ningún control democrático

Título largo para un libro de sólo 76 página, de lenguaje claro y conceptos asequibles, sobre el dinero y su historia. Ponerle biografía al dinero es un elemento racionalizador muy necesario en estos tiempos en los que parece haber asumido una naturaleza itológica, fuera del alcance de los ciudadanos de a pie. El dinero que es una convención humana basada en la confianza que sus usuarios  tienen en quién lo emite ahora se ha transformado en un mero apunte contable virtual,  en una cuenta electrónica situada en el ciberespacio y garantizada por un banco privado . El dinero es fruto de las relaciones humanas, especialmente de las mercantiles, y en su desarrollo los intentos de crear medios de pago privados no regulados por el Estado han sido una constante en la historia, lo mismo que las crisis provocadas por la creación de dinero en cantidades muy superiores al valor de  la plata u oro que lo respaldaba. Por  eso la intervención del Estado -banca pública-  ha sido inevitable, de forma que su monopolio en la creación de moneda y billetes surge como la respuesta a un mal funcionamiento de la iniciativa privada. 

Especialmente interesante es la narración del proceso por el que el dolar se convierte en la primera moneda mundial ficticia, o sea no respaldada por un valor equivalente en oro u otro metal precioso. Ello ha provocado la dependencia del resto de los paises capitalistas respecto de EE.UU. y que este obtuviera financiación a muy bajo coste, con lo que podía incrementar desorbitadamente sus gastos militares al tiempo que sus ciudadanos podían comprar todo lo que quisieran del resto del mundo sin importarles que su propio país se desindustrializara. La no existencia de contrapoder alguno a escala global capaz de poner límites al capitalismo estadounidense ha favorecido la desregulación financiera, la desigualdad y que el dinero ficticio se convirtiera en dinero basura .

La creación del Euro repite a nivel europeo los errores cometidos en la entronización del dolar con el agravante de la cesión de soberanía nacional en política monetaria al BCE, o sea a unas élites, supuestamente técnicas, pero cuyas decisiones sobre la cantidad de dinero que debe crearse y a quién debe ofrecerse en condiciones más ventajosas , han defendido en primer lugar los intereses de las oligarquías financieras europeas.

Finaliza el libro con doce propuestas como: refundar el sistema monetario mundial, que los órganos del Banco Central Europeo estén sometidos al control del Parlamento Europeo, un mayor peso de la Banca Pública, separar claramente banca de inversión de banca comercial , fuerte supervisión pública y supranacional, eliminación de paraisos fiscales , impuesto sobre tansacciones financieras, regulación pública agencias de rating, modificación sistemas de retribuciones de altos directivos....


Una obra colectiva, Bruno Estrada, FranciscoJavier Braña, Alejandro Inurrieta y Juan Laborda son sus autores, que debería servir para perder el miedo a los temas del dinero. Si, ya sé que no es un episodio de Juego de Tronos, pero esto es la realidad amigas y amigos y nosotros somos parte de ella, ciudadanos que no quieren ser meros espectadores de aquelarres financieros que arrasan con sus derechos.

lunes, 15 de abril de 2013

LA OPINIÓN DE PEPE



Este blog reflejará como dice su título, la opinión de Pepe, un Pepe que tiene sus apellidos y su biografía,  pero también un Pepe genérico que se integra, como nombre propio muy común, en lo colectivo.

Por eso aparece en esta web sindical, y por eso nace con voluntad agitadora en la confrontación de las ideas. 

Vivimos tiempos revueltos, en los que negras tormentas nos quieren impedir ver, pero tiempos también en los que el pensamiento único se resquebraja, tiempos que bullen de propuestas alternativas a las dominantes.

Tiempos en los que nos toca resistir y a la vez pasar a la contraofensiva, en los que nos hemos de volcar en la lucha cotidiana, en peores condiciones que nunca, mientras hemos de dar batallas decisivas en el terreno del pensamiento.

Tiempos en los que se acumulan estigmas sobre los sindicalistas pero en los que la defensa organizada y colectiva  del valor del trabajo y de los derechos de las personas que trabajan es más necesaria que nunca.

Tiempos difíciles pero estimulantes en los que desnudar al emperador no compensa los andrajos a los que quieren reducir nuestra vestimenta de derechos sociales.

Tiempos de combate, pero sobre todo de construir, de agrupar, de incrementar continuamente nuestras fuerzas. 
Son los que nos han tocado vivir y en ello estamos con todas las consecuencias. 

Aquí nos seguimos viendo y hablando.