martes, 30 de abril de 2013

1º de mayo, un clásico muy actual



Reciente, muy reciente está la catástrofe del edificio Rana Plaza en Bangla Desh con centenares de muertes, un suceso que no sólo ha evidenciado la criminal actuación de los dueños del edificio y de las fábricas textiles que en él había, sino la complicidad de marcas españolas y europeas en la explotación de las trabajadoras y trabajadores del primer mundo. Una explotación que viene favorecida  por el hecho de que como denuncia la IndustriALL Global Union menos de un uno por ciento de los trabajadores de textil en Bangla Desh están representados por un sindicato. La Ley de Trabajo de ese país es un obstáculo para la afiliación sindical y por lo tanto limita la lucha por puestos  de trabajo seguros, mejores condiciones de trabajo y mejores sueldos.

Los mismos que en el primer mundo decretan el anacronismo de los sindicatos en el tercero los persiguen, a veces hasta legalmente y otras mediante tácticas terroristas como aún sucede en Colombia. En la infernal espiral de retroceso reaccionario los neo conservadores-liberales apuntan como objetivo esencial a la diana de los derechos laborales. Por ello la lucha organizada de los y las trabajadoras en la defensa colectiva de sus derechos sigue siendo actual, tremendamente moderna.

Es cierto que la gran contraofensiva de la derecha económica ha cosechado grandes triunfos ideológicos, de forma que después de cuatro décadas de fina y persistente lluvia ideológica ha ocultado el valor del trabajo dentro de la sociedad,  ha colocado en los altares al dinero y ha impuesto la religión del pensamiento único.

Pero la realidad se empeña en no hacer caso de la manipulación ideológica y nos recuerda con el fracaso que significan los más de seis millones de personas paradas en nuestra sociedad  el papel clave que nunca ha dejado de tener el trabajo y las organizaciones que defienden su valor socialmente.

Mañana 1 de mayo nos manifestaremos, mejor dicho nos seguiremos manifestando dentro de la movilización continua en la que estamos, y reafirmaremos que el cambio radical, la regeneración democrática que hoy exige la mayoría social, pasa por la defensa de condiciones laborales justas aquí, pero también en Alemania, Turquía, Colombia, Corea, Estados Unidos, Corea… y en Bangla Desh.       

martes, 23 de abril de 2013

Bon dia de Sant Jordi . Hoy toca salir a la calle, a pasear entre libros, a comprarlos, a leerlos, a airear las rosas, a regalarlas, a compartirlos. Bon dia con Josep Fontana y su última obra, otro desafío al pensamiento único, otra incitación a la reflexión y a la acciòn: 

El futuro es un país extraño

El subtítulo de este libro: Una reflexión sobre la crisis social de comienzos del siglo XXI, es a la vez indicativo e incompleto, se trata ciertamente de una reflexión, pero entendida como riguroso análisis, realizado a partir de una información sino exhaustiva si copiosa, sobre la más reciente evolución sociopolítica de la humanidad desde la perspectiva de la crisis social que caracteriza el inicio del siglo XXI. El título por su parte nos indica que la mencionada reflexión no mira al pasado ni quiere quedarse en el reflejo de la actualidad, sino que se interroga sobre el mañana o mejor dicho sobre la solución que se dará tanto a la crisis como a la multiplicidad de conflictos sociales, económicos y políticos que ha generado. Por ello nos plantea al mismo tiempo una constatación y una llamada de atención: La primera avisa sobre el final de la ilusión de la inevitable progresión indefinida y constante en bienestar del género humano y la segunda expone la necesidad de construir, sobre el cimiento del conflicto, un futuro, una alternativa general, internacional, nacida del conjunto de clases y sectores sociales subalternos y esencialmente democrática.

La vida no es como nos la cuentan
Tanto Por el bien del imperio, su inmediata anterior obra, como esta misma nos ofrecen la visión de la otra cara de nuestra realidad, de nuestra historia colectiva inmediata, de la que hemos sido testigos presenciales pero mediatizados por una información generalmente incompleta y casi siempre instrumentalizada. Indirectamente, nos provoca una reflexión sobre la falta de información en temas clave para el conjunto de la sociedad como son los asuntos militares: la evolución de la industria armamentística, las estrategias del imperio, los orígenes y causas de los conflictos bélicos. Lo mismo sucede con el mundo empresarial y especialmente el financiero, su dinámica, sus protagonistas, sus actividades y su repercusión en el conjunto de la sociedad. Sin esa información, sin ese conocimiento la mayoría social es fácilmente presa de la hegemonía ideológica de la minoría, de las élites depredadoras. La mayoría social cree habitar en un país que no existe, que es virtual, y por eso cuando el escenario se modifica radicalmente la primera reacción es la de la confusión a la que suceden bien la indignación, bien la resignación.        

La desigualdad social, agujero negro de la democracia
Una muestra contundente de esa alienación, es el hecho de que mientras era mayoritaria la creencia en la prosperidad general la desigualdad social crecía incontrolablemente. Fontana insiste en la gran desigualdad social como el origen tanto de la crisis como del sesgo que domina actualmente su salida. En ese sentido abunda la cita de Daron Acemoglu Cuando aumenta la desigualdad económica aquellos que han conseguido ser más poderosos en términos económicos intentan con frecuencia usar este poder para ganar más peso político. Y una vez consiguen monopolizar el poder político, comienzan a usarlo para cambiar las reglas en su favor. Esta conjunción de desequilibrio social y de control de la política por las elites financieras explica el grado de extensión de la corrupción y de la impunidad de corruptores y corruptos. La consolidación de una política que se compra y se vende que hemos vivido y que aún permanece ha significado una continua degradación de la democracia, no sólo en la limitación de la participación, sino también en la restricción de derechos y en la exclusión de sectores sociales de los mecanismos democráticos, especialmente en el único que les queda: el de votar. En consecuencia Fontana reclama la necesidad de una acción política, que de un cambio radical al status actual y posibilite el control democrático de la economía en general y de las finanzas en particular, que la política no esté en almoneda sino ejercida por las mayorías sociales y que ponga coto al poder del imperio.

No podemos perder el presente ni renunciar al futuro
No es un camino fácil, el autor analiza la frustración de la primavera árabe por la permanencia de viejas estructuras de poder, el ejército en Egipto y la acomodación de los islamistas a las reglas fundamentales del juego neoliberal, así como el estancamiento del movimiento de los “ocupantes” en USA. También nos muestra las consecuencias de la anulación de los sindicatos en USA, uno de los objetivos centrales de la estrategia de la derecha española
Ante el peso de la realidad el pesimismo de la inteligencia afirma : Las protestas van a seguir vivas; pero unos gobiernos que saben que disponen que disponen de la fuerza suficiente para frenar las actuaciones callejeras de estos indignados, y que confían en que siga la desconcertada mansedumbre de aquella parte mayoritaria de la sociedad que les ha votado, no se proponen rectificar una política que conduce a un desastre colectivo a costa de los trabajadores y de las capas medias, pero que garantiza la preservación del orden establecido. Pero el optimismo de la voluntad, reclama el ejemplo de movilizaciones exitosas de Estudiantes y Campesinos y recuerda que los grandes movimientos revolucionarios de la historia se han producido por lo general cuando nadie los esperaba y con frecuencia, donde nadie los esperaba. Sea como sea, este libro es una llamada a construir un mundo nuevo, una alternativa de futuro necesaria y urgente, y sus palabras, reflexiones, analisis… son una clara contribución a ello.

jueves, 18 de abril de 2013

Elemento de presión. Un clásico en viñetas

Historieta de Ivá (guión) y Carlos Giménez ( dibujo) aparecida en la revista El Papus en plena Transición y que como podéis ver conserva mucha actualidad.

miércoles, 17 de abril de 2013

¿Y tú me preguntas que es presión? Presión eres tú ¡cacho lobby! (I)

La práctica del escrache ha abierto un debate social sobre la legitimidad en unos casos y sobre la conveniencia en otros, de esta forma de presión que según los afectados y los medios de la derecha vulnera su intimidad personal.

Como sindicalista esta polémica me recuerda la que se genera cada huelga con la actuación de los piquetes, en el sentido de que hay presiones; las de los empresarios, que se dan como naturales mientras que las que se ejercen en sentido contrario se descalifican por violentas y antidemócratas.

 La prepotencia y la impunidad generan grandes dosis de hipocresía, porque si hay una presión que distorsiona y degrade la democracia es la de los lobbys de las grandes empresas y de las finanzas.

 Joseph Stiglitz señala que la "gran divergencia", como denomina a la brutal desigualdad social hoy en día existente, no nació por causas económicas  sino por: "la manipulación de las leyes  y las reglas por obra de quienes podían pagar negociadores, legisladores y abogados para realizar sus encargos".

 Josep Fontana en su libro El futuro es un país extraño, del que pronto hablaremos en este blog, en el capítulo La privatización de la política analiza el proceso de compra de políticos en U.S.A. mediante la acción de los lobbyists Una vertiente importante de esta actividad es el soborno en forma de agasajo. Así treinta de las mayores empresas norteamericanas gastaron de 2008 a 2010 más en pagar gastos de lobby que en abonar impuestos al estado. Otra forma es el uso de información privilegiada en beneficio de su cartera de acciones.

También, como señala Chris Hedges, los lobbyists escriben los proyectos de ley y consiguen que sean aprobados, gracias a que son quienes aseguran a los políticos el dinero para ser elegidos, y los emplean cuando dejan la política, lo que se conoce como puerta giratoria entre la política y la economía. Ese tipo de prácticas que evidentemente no son exclusivas de los U.S.A, entre nosotros cada día son más evidentes, suvierten la igualdad ciudadana sobre la que se asienta la democracia.

Iguales para votar pero no para decidir, podría ser su lema. 

martes, 16 de abril de 2013

Qué podemos hacer con el poder que tienen los bancos






qué podemos hacer con el poder que tienen los bancos y gobiernos de crear dinero sin ningún control democrático

Título largo para un libro de sólo 76 página, de lenguaje claro y conceptos asequibles, sobre el dinero y su historia. Ponerle biografía al dinero es un elemento racionalizador muy necesario en estos tiempos en los que parece haber asumido una naturaleza itológica, fuera del alcance de los ciudadanos de a pie. El dinero que es una convención humana basada en la confianza que sus usuarios  tienen en quién lo emite ahora se ha transformado en un mero apunte contable virtual,  en una cuenta electrónica situada en el ciberespacio y garantizada por un banco privado . El dinero es fruto de las relaciones humanas, especialmente de las mercantiles, y en su desarrollo los intentos de crear medios de pago privados no regulados por el Estado han sido una constante en la historia, lo mismo que las crisis provocadas por la creación de dinero en cantidades muy superiores al valor de  la plata u oro que lo respaldaba. Por  eso la intervención del Estado -banca pública-  ha sido inevitable, de forma que su monopolio en la creación de moneda y billetes surge como la respuesta a un mal funcionamiento de la iniciativa privada. 

Especialmente interesante es la narración del proceso por el que el dolar se convierte en la primera moneda mundial ficticia, o sea no respaldada por un valor equivalente en oro u otro metal precioso. Ello ha provocado la dependencia del resto de los paises capitalistas respecto de EE.UU. y que este obtuviera financiación a muy bajo coste, con lo que podía incrementar desorbitadamente sus gastos militares al tiempo que sus ciudadanos podían comprar todo lo que quisieran del resto del mundo sin importarles que su propio país se desindustrializara. La no existencia de contrapoder alguno a escala global capaz de poner límites al capitalismo estadounidense ha favorecido la desregulación financiera, la desigualdad y que el dinero ficticio se convirtiera en dinero basura .

La creación del Euro repite a nivel europeo los errores cometidos en la entronización del dolar con el agravante de la cesión de soberanía nacional en política monetaria al BCE, o sea a unas élites, supuestamente técnicas, pero cuyas decisiones sobre la cantidad de dinero que debe crearse y a quién debe ofrecerse en condiciones más ventajosas , han defendido en primer lugar los intereses de las oligarquías financieras europeas.

Finaliza el libro con doce propuestas como: refundar el sistema monetario mundial, que los órganos del Banco Central Europeo estén sometidos al control del Parlamento Europeo, un mayor peso de la Banca Pública, separar claramente banca de inversión de banca comercial , fuerte supervisión pública y supranacional, eliminación de paraisos fiscales , impuesto sobre tansacciones financieras, regulación pública agencias de rating, modificación sistemas de retribuciones de altos directivos....


Una obra colectiva, Bruno Estrada, FranciscoJavier Braña, Alejandro Inurrieta y Juan Laborda son sus autores, que debería servir para perder el miedo a los temas del dinero. Si, ya sé que no es un episodio de Juego de Tronos, pero esto es la realidad amigas y amigos y nosotros somos parte de ella, ciudadanos que no quieren ser meros espectadores de aquelarres financieros que arrasan con sus derechos.

lunes, 15 de abril de 2013

LA OPINIÓN DE PEPE



Este blog reflejará como dice su título, la opinión de Pepe, un Pepe que tiene sus apellidos y su biografía,  pero también un Pepe genérico que se integra, como nombre propio muy común, en lo colectivo.

Por eso aparece en esta web sindical, y por eso nace con voluntad agitadora en la confrontación de las ideas. 

Vivimos tiempos revueltos, en los que negras tormentas nos quieren impedir ver, pero tiempos también en los que el pensamiento único se resquebraja, tiempos que bullen de propuestas alternativas a las dominantes.

Tiempos en los que nos toca resistir y a la vez pasar a la contraofensiva, en los que nos hemos de volcar en la lucha cotidiana, en peores condiciones que nunca, mientras hemos de dar batallas decisivas en el terreno del pensamiento.

Tiempos en los que se acumulan estigmas sobre los sindicalistas pero en los que la defensa organizada y colectiva  del valor del trabajo y de los derechos de las personas que trabajan es más necesaria que nunca.

Tiempos difíciles pero estimulantes en los que desnudar al emperador no compensa los andrajos a los que quieren reducir nuestra vestimenta de derechos sociales.

Tiempos de combate, pero sobre todo de construir, de agrupar, de incrementar continuamente nuestras fuerzas. 
Son los que nos han tocado vivir y en ello estamos con todas las consecuencias. 

Aquí nos seguimos viendo y hablando.