miércoles, 31 de diciembre de 2014

Feliz año del cambio

Feliz año del cambio


Las palabras vuelan en grandes bandadas en estos días como mensajeros cargados de buenos deseos recíprocos a hacer efectivos a partir del 1 de Enero del 2015. Yo también me voy a  sumar a esa anual oleada de solidaridad afectiva, gratuita pero sincera más allá de las inevitables hipocresías sociales. Sólo que ese estado de felicidad general al que manifestamos aspirar, de forma tan abundante, no será producto de la casualidad ni regalo de dioses, reyes o tribunos, sino el fruto de nuestras acciones, de nuestras relaciones, de nuestra capacidad de conservar y generar afectos individuales y colectivos y sobre todo de nuestra voluntad y acierto para cambiar el escenario, el guión, el director y los protagonistas de la Crisis.

viernes, 28 de noviembre de 2014

Carta abierta a un torturador

Aborrecido Benjamín Solsona:

Soy Pepe Gálvez, no sé si acordará de mi. Nos conocimos hace muchos años en Valencia: yo era miembro activo del movimiento estudiantil y estaba organizado en el PCE mientras que usted era componente destacado de la Brigada Política Social de la Policía. Pertenecíamos a dos mundos opuestos: el mío era el del ejercicio clandestino de la libertad prohibida el suyo era el del ejercicio de la represión, hacer presente siempre la amenaza del castigo y llevarlo a cabo. 

El 23 de Abril de 1971 nuestros universos confluyeron bruscamente: trece universitarios militantes o simpatizantes del PCE fuimos detenidos de madrugada y como era estado de excepción nos tuvieron 19 días en Comisaría. ¿Le suena?. Tal vez si le digo que, aquellos “caidos” y otros más que hemos creado la asociación Memorial democrático 23 de Abril, le hemos vuelto a denunciar por torturador en la querella argentina, supongo que me ubicará mejor. 

Imagino que nos debe considerar unos ilusos, confiado como debe estar en que este des-gobierno encabezado por Mariano Rajoy va a hacer lo posible para evitar que actúe la justicia. Al fin y al cabo seguro que usted considera que sólo fue un eficaz servidor del Estado, que fuese una dictadura sangrienta eso es un accidente secundario.  Esa, más o menos, era la tesis que, entre paliza y tortura, nos repetían usted y sus colegas cuando nos aseguraban que si se producía un cambio democrático seguirían en sus funciones, siempre al servicio del orden. ¿Cínicos? Si, asquerosamente cínicos pero por desgracia los hechos no les llevaron la contraria.

Al pasar de comisaría a la cárcel y ante el juez de instrucción número 3 de Valencia negamos la veracidad de nuestras declaraciones y denunciamos las torturas y maltratos  recibidos. De esa denuncia y de la valentía de aquel juez surgió un juicio por faltas contra los policías López Acosta, Ávila, Almenar, Castellanos, Solsona, Ballesteros y Barranquero. El sumario se lo pasaron de una instancia a otra hasta que finalmente fue inevitablemente sobreseído, vivíamos en una dictadura.

Todos esos policías denunciados continuaron en sus puestos tras el fin de la dictadura. Y no sólo eso, usted y Manuel Ballesteros hicieron carrera en Euskadi, bueno usted menos, sólo llegó a ser jefe superior de Policía en Bilbao, cargo que había ocupado anteriormente Ballesteros, quién más tarde estuvo al frente de la Comisaría General de Información, en  la dirección del Mando Único de la Lucha Antiterrorista (MULA), todo ello con la UCD y  con el PSOE llegaría a ser jefe de Operaciones Especiales a las órdenes de Rafael Vera.

Unos no supimos o pudimos, y otros no quisieron, limpiar las cloacas de la represión. Y de esta forma no sólo los torturadores disfrutaron de la impunidad sino lo que es peor se amnistió la tortura y aún más se implantó el olvido sobre política del terror del franquismo. La ley del silencio que antes se había impuesto sobre los perdedores de la guerra: como si no hubieran existido,  se extendió entonces  sobre los mecanismos y prácticas de control, de intimidación y punición que sostuvieron en gran parte la dictadura franquista. De esta forma dejaron también de existir en nuestra memoria colectiva no sólo los represores, sino también los reprimidos, no sólo los verdugos sino también las víctimas.  Y con ello se manipuló radicalmente el relato de la consecución de la democracia. Se ocultó que ésta se construyó desde la desobediencia, desde la práctica de la libertad en las fábricas, las aulas, los barrios, las calles, las iglesias… por personas y  organizaciones que desafiaron el miedo que ustedes y otros tan miserables como usted cultivaban e imponían.   

Esta sociedad necesita recuperar plenamente la memoria sobre ese periodo de su historia. Necesita recuperar la consciencia del miedo y de cómo se venció, el valor de la libertad y los derechos conseguidos. Esta sociedad necesita juzgar la aberración de la dictadura, a los monstruos que la atemorizaron y que aún la asustan. Y ese juicio tarde o temprano llegará, impulsado por personas y organizaciones que desobedecen la perversa obligación de olvidar.


Por todo ello le quiero transmitir la satisfacción que me ha producido que la querella argentina siga adelante y que usted sea formalmente acusado. Más allá de los obstáculos que se pongan al desarrollo de este proceso, el hecho de que se inicie es ya un gran paso  y lo celebro, creo que lo celebramos por que transmite a la opinión pública la existencia de un crimen masivo y de unos acusados de cometerlo y eso es ya una victoria.

Desatentamente,

Pepe Gálvez.

lunes, 17 de noviembre de 2014

Paisaje en medio de la batalla ( Otra lectura del 9N) -Versión en castellano-

El 9N pasó de ser un "plan b" que el “Molt Honorable President” se sacaba de la manga para salvar su papel a una espléndida movilización llena de emotividad, como lo demuestra el abrazo cariñoso de David Fernández de la CUP a Artur Mas de CiU. Bueno, fue eso y también no lo fue, según quién lo haya vivido y contado. No hay duda de que el sector independentista se movilizó, es decir, fue a votar. Hay que decir que el gobierno de Rajoy puso mucho de su parte para impulsar esa participación. Su rotunda cerrazón a negociar, unida a una actitud amenazante pero inoperativa, favoreció la respuesta de los que creen que no hay otra salida que la independencia. Respuesta que, por otra parte, se ha impulsado desde la gran mayoría de las instituciones catalanas como desde los medios de comunicación en una fuerte alianza con una parte de la sociedad civil que ha demostrado un alto grado de organización y de liderazgo. En esas condiciones, la abstención que se produce no puede despacharse con la calificación de simple indiferencia y hay que considerar la falta de convencimiento y el posicionamiento crítico, cuando no negativo respecto a la movilización, como posibles motivaciones. Lo anterior es aun más lógico en ese porcentaje de población que apoya una consulta para decidir el futuro de la relación entre Catalunya y el Estado español pero que no votó, y que puede estar alrededor de un treinta por ciento.  Así, mientras David abrazaba a Artur, en Catalunya se consolidaba una división en dos bloques, tal y como demuestran los datos del artículo de Mario Ríos

Éste sitúa la división alrededor de la lengua, el origen y la identidad, elemento sustanciales en la actual situación, al  tiempo que muestra los límites de la supuesta transversalidad del fenómeno independentista. A todo ello habría que añadir el componente de clase, ya que las zonas geográficas que aparecen con voto diferenciado también se corresponden a status sociales diversos.

Y es que la gran fuerza de la movilización secesionista: un mensaje sencillo y contundente, es también su mayor debilidad a la hora de asentar su hegemonía sobre el conjunto de Catalunya.  Situar la continuidad o no de Catalunya dentro de España como el elemento clave del debate, es decir, como causa y como solución de los graves problemas que vivimos, puede tener las ventajas del mensaje directo, de conectar con la voluntad de cambio y de rechazo al agravio y a la nefasta gestión del gobierno central. Claro está que genera de entrada un rechazo en los sectores más españolistas, pero éste no deja de ser minoritario. Su punto más débil es otro, es ese sector que no enarbola la roja y gualda pero que tampoco se hace suya la estelada, que ha sufrido el deterioro democrático y la pérdida de derechos a manos de una alianza entre PP y CiU en España y Catalunya, que no antepone lo nacional a lo social, que ha padecido la inoperancia de ERC, que no comparte con David las ganas de abrazar a Artur y que no fue a votar por que quiere hacerlo tras un debate democrático y con garantías.

El paisaje que queda después del 9N es, por una parte, el de un  Estado de las autonomías que ya no integra las diferentes naciones que lo componen, y por otra un proyecto secesionista muy fuerte pero cuya hegemonía se encuentra con resistencias cada vez mayores en la propia Catalunya. Por un lado, un gobierno central con nula capacidad de maniobra que parece fiar toda su estrategia al desgaste del independentismo y al desarrollo de las contradicciones de CiU; y muy cerca de él un PSOE que no ha asumido con todas sus consecuencias el final de la fórmula estatal derivada de la LOAPA. Por el otro, tenemos a Convergencia y Esquerra montados sobre la ola independentista pero sin propuestas creíbles de solución.

“Porque ni la mayoría catalana tiene recursos suficientes para imponer su opción a la española, ni ésta última puede doblegar a la catalana y mantener el statu quo sin costes inasumibles para ambas partes”. La metástasis del nacionalismo y el armisticio JOSEP M. VALLÈS El País 14-11-14.

Y, como salida a corto plazo de esta situación de estancamiento, la perspectiva de una elecciones autonómicas anticipadas. Elecciones que podrían generar mayorías parlamentarias que no se correspondan a mayorías de votantes, el voto de una persona del Baix Llobregat vale menos que el de una de la Garrotxa, dato a tener en cuenta cuando se habla de plebiscitos.

Ante este panorama hay que reafirmar que no puede haber una solución eficaz que no se base en la libre decisión de la sociedad catalana sobre su presente y futuro, si quiere tener legitimidad además de legalidad. Además, para que sea operativa esa solución, ha de tener la virtud de distribuir armónicamente los acuerdos y los desacuerdos; es decir, se tiene que construir sobre un consenso ampliamente mayoritario que requerirá de intensas fases de diálogo.


Ahora bien, Catalunya como España no es una sino plural, y algunos no sólo no creemos que ese proceso no debe desligarse de lo que ocurre en el resto del estado sino que estamos convencidos de que contra más avance el proceso de renovación y regeneración democrática en el conjunto de España habrá más posibilidades de ejercer con normalidad el derecho de autodeterminación. También estamos convencidos de que el grado de consenso necesario en la sociedad catalana no se puede alcanzar si no hay cohesión social, es decir, si no se revierten las políticas austericidas y se pone en primer lugar las personas y sus derechos sociales. 

Paisatge enmig de la batalla (Una altra lectura del 9N)

El 9N va passar de ser un "pla b" que el Molt Honorable President es treia de la màniga per salvar el seu paper a una esplèndida mobilització plena d'emotivitat, com ho demostra l'abraçada afectuós de David Fernández de la CUP a Artur Mas de CiU. Bé, va ser això i també no ho va ser, segons qui ho hagi viscut i explicat. No hi ha dubte que el sector independentista es va mobilitzar, és a dir, anà a votar. Cal dir que el govern de Rajoy va posar molt de la seva part per impulsar aquesta participació. El seu rotund tancament a negociar, unida a una actitud amenaçant però inoperativa, va afavorir la resposta dels que creuen que no hi ha una altra sortida que la independència. Resposta que, per altra banda, s'ha impulsat tant des de la gran majoria de les institucions catalanes com des dels mitjans de comunicació, en una forta aliança amb una part de la societat civil que ha demostrat un alt grau d'organització i de lideratge. En aquestes condicions, l'abstenció que es produeix no pot despatxar-se amb la qualificació de simple indiferència i cal considerar la falta de convenciment i el posicionament crític, quan no negatiu, respecte a la mobilització com a possibles motivacions. Això és encara més lògic en aquest percentatge de població que dóna suport a una consulta per decidir el futur de la relació entre Catalunya i l'Estat espanyol però que no va votar, i que pot estar al voltant d'un trenta per cent. Així, mentre David abraçava a Artur a Catalunya es consolidava una divisió en dos blocs, tal com demostren les dades de l'article de Mario Rius

Aquest situa la divisió al voltant de la llengua, l'origen i la identitat, element substancials en l'actual situació, alhora que mostra els límits de la suposada transversalitat del fenomen independentista. A tot això caldria afegir el component de classe, ja que les zones geogràfiques que apareixen amb vot diferenciat també es corresponen amb estatus socials diversos.
I és que la gran força de la mobilització secessionista: un missatge senzill i contundent, és també la seva major debilitat a l'hora d'assentar la seva hegemonia sobre el conjunt de Catalunya. Situar la continuïtat o no de Catalunya dins d'Espanya com l'element clau del debat, és a dir, com a causa i com a solució dels greus problemes que vivim, pot tenir els avantatges del missatge directe, de connectar amb la voluntat de canvi i de rebuig al greuge i a la nefasta gestió del govern central. És clar que genera d'entrada un rebuig en els sectors més espanyolistes, però aquest no deixa de ser minoritari. El seu punt més feble és un altre, és aquest sector que no enarbora la vermella i gualda però que tampoc es fa seva l'estelada, que ha patit el deteriorament democràtic i la pèrdua de drets a mans d'una aliança entre PP i CiU a Espanya i Catalunya, que no anteposa allò nacional a allò social, que ha patit la inoperància d'ERC, que no comparteix amb David les ganes d'abraçar a Artur i que no va anar a votar perquè vol fer-ho després d'un debat democràtic i amb garanties. 

El paisatge que queda després del 9N és per, una banda, el d'un Estat de les autonomies que ja no integra les diferents nacions que el componen, i per una altra, un projecte secessionista molt fort però on l'hegemonia es troba amb resistències cada vegada majors en la pròpia Catalunya. D'una part un govern central amb nul·la capacitat de maniobra que sembla fiar tota la seva estratègia al desgast de l'independentisme i al desenvolupament de les contradiccions de CiU; i molt a prop d'ell un PSOE que no ha assumit amb totes les seves conseqüències el final de la fórmula de l'Estat derivada de la LOAPA. Per l'altra part, tenim a Convergència i Esquerra muntats sobre l'onada independentista però sense propostes creïbles de solució.

“Perquè ni la majoria catalana té recursos suficients per imposar la seva opció a l'espanyola, ni aquesta última pot doblegar la catalana i mantenir l'statu quo sense costos inassumibles per a ambdues parts”. La metàstasi del nacionalisme i el armisticio JOSEP M. VALLÈS El País 14-11-14.

I com a sortida a curt termini d'aquesta situació d'estancament de la perspectiva d'unes eleccions autonòmiques anticipades. Eleccions que podrien generar majories parlamentàries que no corresponguin a majories de votants, el vot d'una persona del Baix Llobregat val menys que el d'una de la Garrotxa, dada a tenir en compte quan es parla de plebiscits.

Davant d'aquest panorama cal reafirmar que no pot haver-hi una solució eficaç que no es basi en la lliure decisió de la societat catalana sobre el seu present i futur, si vol tenir legitimitat a més de legalitat. A més, perquè sigui operativa aquesta solució ha de tenir la virtut de distribuir harmònicament els acords i els desacords; és a dir, s'ha de construir sobre un consens àmpliament majoritari que requerirà d'intenses fases de diàleg.


Ara bé, Catalunya com Espanya no és una sinó plural, i alguns no només no creiem que aquest procés no s'ha de deslligar del que passa a la resta de l'estat sinó que estem convençuts que com més avanci el procés de renovació i regeneració democràtica en el conjunt d'Espanya hi haurà més possibilitats d'exercir amb normalitat el dret d'autodeterminació. També estem convençuts que el grau de consens necessari en la societat catalana no es pot aconseguir si no hi ha cohesió social, és a dir, si no es reverteixen les polítiques austericides i es posa en primer lloc les persones i els seus drets socials.

lunes, 3 de noviembre de 2014

En busca de la memoria saqueada

A pegada dos avós, La huella de los abuelos
Dirigida por Xosé Abad

Uno de los chistes mas abundantes sobre el cine español es el que ridiculiza su supuesta obsesión con nuestra guerra civil.  Pero algo debe fallar: el cine, el humor o los dos, cuando lo sucedido en esa guerra civil y en la dictadura que impusieron sus vencedores sigue siendo desconocido para una gran parte de nuestra sociedad. Lo cual indica que tenemos un problema grave de memoria colectiva y por lo tanto de identidad: si no sabemos de donde venimos, es fácil que tengamos visiones incompletas y contradictorias de lo que somos.  

A pegada dos Avós  (La huella de los abuelos) forma parte de ese cine que trata de nuestra guerra civil, pero lo hace precisamente con la clara voluntad de restañar agujeros de olvido en nuestra memoria.

En el debate que siguió a la presentación de la película en Barcelona, Xosé Abad se manifestó contrario al uso del concepto de memoria histórica y tiene su parte de razón, memoria e historia son cosas diferentes, complementarias, o no,  pero autónomas una de la otra. La memoria social se establece sobre el recuerdo, el testimonio que se transmite entre generaciones. Por ello tiene mucho de subjetivo, pero también de transmisión de valores y de formas de ver y entender la realidad. 

En España no sólo se ha impuesto la memoria de los vencedores sino que se ha querido y se quiere privar a los vencidos de recuperar y transmitir la suya. 

Cuando los siete protagonistas de la película, estudiantes de último curso de bachillerato artístico de un instituto de A Coruña, avanzan en su trabajo sobre la guerra civil y la represión que la acompañó, se produce un proceso de descubrimiento de recuerdos colectivos ocultados y de conocimiento de una realidad diferente. 

Las entrevistas con la hija y el hijo respectivos de José Villaverde y Amada García, ambos fusilados por el fascismo sublevado, les sirven para ahondar en un tema sobre el que no tienen demasiada información. Esa peculiar investigación se completa con entrevistas a cuatro de los principales expertos en este tema: el escritor Manuel Rivas, el juez Baltasar Garzón, el presidente de la CRMH Fernando Souto y el historiador Emilio Grandío .

A través de sus reflexiones personales, reflejadas en el videoblog de cada uno, seguimos su evolución en el proceso. Así vemos como en ellas y ellos surge primero la empatía por las victimas, por su dolor, un sentimiento que más tarde se transforma en indignación por lo que les han ocultado y rabia contra los verdugos y ante la cara oculta de la sociedad que descubren. Constatan también el terrible peso del miedo que ha soportado y aún soporta nuestra sociedad, el miedo convertido en silencio, en mirar hacia otro lado, aprenden que el miedo es un gran enemigo de la libertad.

A pegada dos Avós  es la filmación de un ejercicio de recuperación de memoria que puede ser un efectivo instrumento pedagógico. Es un cine necesario pero de vida precaria, por estar alejada de los grandes circuitos de distribución; un cine que necesita de la sociedad como eco que lo sustente y difunda.


Pepe Gálvez

martes, 28 de octubre de 2014

Nosaltres sols. (Versión en castellano)

¿ Que pasa en Catalunya?

Esa pregunta, que muchas personas amigas del otro lado del Ebro me hacen, tiene una respuesta más bien compleja. No es sencillo explicar el momento de esta sociedad que vive  la pulsión de que todo va a cambiar sin que se sepa ni cuándo, ni cómo, ni hasta dónde llega todo. Aquí y ahora la épica se torna en sainete con demasiada facilidad, la misma facilidad que en un plis plas se convierte una votación decisiva en una encuesta de opinión que además representará sólo a los que la manifiestan. Y no es que vivamos una problemática ficticia: cualquier observador imparcial puede comprobar que una buena parte de la sociedad catalana ya se ha ido de España, aunque sea para instalarse en una especie de limbo estatal. La crisis de España como estado unitario es un hecho irreversible por mucho que se resistan a reconocerlo el PP, UPyD y buena parte del PSOE. De la misma manera que Catalunya es una nación por la simple regla de tres de que su sociedad tiene conciencia de tal. Comisiones Obreras reconoció y asumió esa realidad hace ya cincuenta años cuando constituyó la Comissió Obrera Nacional de Catalunya y estableció una relación confederal con el conjunto del sindicato.

Transversal pero menos

Las tensiones provocadas por  la pulsión centralista no han sido ajenas a la historia de Comisiones Obreras; prueba de ello es que uno de los mimbres que configuró la alternativa que derrotó a José María Fidalgo en el IX Congreso fue el del respeto a la confederalidad. Sin embargo, a partir de ese momento se ha vivido con normalidad el ejercicio de la autonomía organizativa de la CONC. En el interior de la organización, tanto en Catalunya como en el conjunto del estado, se han manifestado  las diferentes posiciones que hay en nuestra sociedad sobre la configuración del estado en los últimos años. Sin embargo, no deja de ser significativo que la polémica se viva como algo externo tanto a nuestra actividad cotidiana como a nuestro propio funcionamiento. Todo ello evidencia que hoy en día  y aquí la transversalidad de la problemática nacional se asienta en un terreno real pero parcial, quizás porque, como expresó Oriol Junqueras en el programa Salvados de Jordi Évole, lo que la motiva y la impulsa es más sentimental que racional.  Y en el terreno sindical ese impulso sentimental está lógicamente matizado, y a veces contrarrestado, por lazos de solidaridad muy vivos,por haber compartido y compartir aspiraciones y luchas con las personas y organizaciones del resto de nuestra confederación. Es más, la experiencia de conflictos como los de Panrico y Coca Cola indican claramente la necesidad de una estrategia sindical conjunta para todo el estado.

Al otro lado de la barricada

Además, con CIU y con el espacio sociológico del nacionalismo conservador, no sólo es que no haya grado de identidad sentimental, es que hay una enfrentamiento casi total sobre el modelo de sociedad  que ambas partes defendemos. No se puede olvidar que Jordi Pujol ha sido una pieza clave del bipartidismo ampliado y por ello corresponsable del deterioro democrático sufrido en el conjunto del estado. Y, como no tener en cuenta que los gobiernos de la derecha catalanista han deteriorado y laminado la enseñanza y la sanidad públicas o que la deriva neoliberal de los sucesores de Pujol han abonado la disolución del estado frente a los poderes financieros globalizados. Eso sin contar que su nacionalismo, esencialmente identitario, es un obstáculo para la convivencia armónica de una sociedad cada vez más plural. Más allá de las relaciones institucionales, ese nacionalismo se sitúa claramente enfrentado a los valores e intereses del trabajo que representa y dan sentido a Comisiones Obreras. Intereses y valores que, por otra parte, tampoco son muy populares entre el bloque de clase media que da sustento social mayoritario al independentismo.

La centralidad del trabajo


Desde el punto de vista del que esto escribe, de todo lo anterior se desprenden tres conclusiones. La primera forma parte de la política oficial de la organización, ya que se aprobó en el último congreso de  las Comisiones Obreras de Catalunya: es la apuesta por un proceso que implique el reconocimiento actual de Catalunya como nación en la forma que decida democráticamente su ciudadanía. La segunda surge tanto de la existencia de lazos de solidaridad como de problemas y estrategias comunes con las personas que viven de su salario en el Estado español. En consecuencia, el proceso democratizador catalán ha de confluir con el que se está dando en el conjunto del estado español y ha de hacerlo dentro de una perspectiva europea. Y la tercera es una prolongación de la anterior, ya que lo coherente es que se haga desde la voluntad y la concreción política de situar en la centralidad de esos procesos los derechos y los valores del mundo del trabajo. No habrá democracia, ni en Catalunya ni en España, mientras no la haya en las empresas, mientras el trabajo no evite ser pobre, mientras la precariedad destruya derechos y deteriore la vida de la mayoría de nuestra juventud. 

Nosaltres sols

Què passa a Catalunya?

Aquesta pregunta, que moltes persones amigues de l'altre costat de l'Ebre em fan, té una resposta més aviat complexa. No és senzill explicar el moment d'aquesta societat que viu la pulsió que tot canviarà sense que se sàpiga ni quan, ni com, ni fins on arriba tot. Aquí i ara l'èpica es torna en sainet amb massa facilitat, la mateixa facilitat que en un tres i no res es converteix una votació decisiva en una enquesta d'opinió que, a més, representarà només els que la manifesten. I no és que visquem una problemàtica fictícia: qualsevol observador imparcial pot comprovar que una bona part de la societat catalana ja ha marxat d'Espanya, encara que sigui per instal·lar-se en una mena de llimbs estatal. La crisi d'Espanya com a estat unitari és un fet irreversible per molt que es resisteixin a reconèixer el PP, UPiD i bona part del PSOE. De la mateixa manera que Catalunya és una nació per la simple regla de tres que la seva societat té consciència de tal. Comissions Obreres va reconèixer i va assumir aquesta realitat fa ja cinquanta anys quan va constituir la Comissió Obrera Nacional de Catalunya i va establir una relació confederal amb el conjunt del sindicat.

Transversal però menys

Les tensions provocades per la pulsió centralista no han estat alienes a la història de Comissions Obreres; prova d'això és que un dels vímets que va configurar l'alternativa que va derrotar a José María Fidalgo al IX Congrés va ser el del respecte a la confederalitat. No obstant això, a partir d'aquest moment s'ha viscut amb normalitat l'exercici de l'autonomia organitzativa de la CONC. A l'interior de l'organització, tant a Catalunya com al conjunt de l'estat, s'han manifestat les diferents posicions que hi ha en la nostra societat sobre la configuració de l'estat en els últims anys. Malgrat això no deixa de ser significatiu que la polèmica es visqui com una cosa externa tant a la nostra activitat quotidiana com al nostre propi funcionament. Tot això evidencia que avui dia i aquí la transversalitat de la problemàtica nacional s'assenta en un terreny real però parcial, potser perquè, com va expressar Oriol Junqueras al programa Salvados de Jordi Évole, el que la motiva i la impulsa és més sentimental que racional. I en el terreny sindical aquest impuls sentimental està lògicament matisat i de vegades contrarestat per llaços de solidaritat molt vius, per haver compartit i compartir aspiracions i lluites, amb les persones i organitzacions de la resta de la nostra confederació. És més, l'experiència de conflictes com els de Panrico i Coca Cola indiquen clarament la necessitat d'una estratègia sindical conjunta per a tot l'estat.

A l'altre costat de la barricada

A més, amb CiU i amb l'espai sociològic del nacionalisme conservador, no només és que no hi hagi grau d'identitat sentimental, és que hi ha una enfrontament gairebé total sobre el model de societat que ambdues parts defensem. No es pot oblidar que Jordi Pujol ha estat una peça clau del bipartidisme ampliat i per això corresponsable del deteriorament democràtic sofert en el conjunt de l'estat. I com no tenir en compte que els governs de la dreta catalanista han deteriorat i han laminat l'ensenyament i la sanitat públiques o que la deriva neoliberal dels successors de Pujol han abonat la dissolució de l'estat davant dels poders financers globalitzats. Això, sense comptar que el seu nacionalisme essencialment identitari és un obstacle per a la convivència harmònica d'una societat cada vegada més plural. Més enllà de les relacions institucionals, aquest nacionalisme se situa clarament enfrontat als valors i interessos de la feina que representa i donen sentit a Comissions Obreres. Interessos i valors que, d'altra banda, tampoc són molt populars entre el bloc de classe mitjana que dóna suport social majoritari a l'independentisme.

La centralitat del treball


Des del punt de vista del que escriu això, de tot l'anterior es desprenen tres conclusions. La primera forma part de la política oficial de l'organització, ja que es va aprovar en l'últim congrés de les Comissions Obreres de Catalunya: és l'aposta per un procés que impliqui el reconeixement actual de Catalunya com a nació en la forma que decideixi democràticament la seva ciutadania. La segona sorgeix tant de l'existència de llaços de solidaritat com de problemes i estratègies comunes amb les persones que viuen del seu salari a l'Estat espanyol. En conseqüència, el procés democratitzador català ha de confluir amb el que s'està donant en el conjunt de l'estat espanyol i ha de fer-ho dins d'una perspectiva europea. I la tercera és una prolongació de l'anterior, ja que el més coherent és que es faci des de la voluntat i la concreció política de situar en la centralitat d'aquests processos els drets i els valors del món del treball. No hi haurà democràcia ni a Catalunya ni a Espanya mentre no n'hi hagi en les empreses, mentre el treball no eviti ser pobre, mentre la precarietat destrueixi drets i deteriori la vida de la majoria de la nostra joventut.

jueves, 23 de octubre de 2014

Cuando enseñar es también aprender

En estos inicios del siglo XXI, en un escenario de crisis política, social y económica profunda y sistémica, la enseñanza aparece como uno de los campos de debate, o más bien de batalla, en los que la sociedad va a decidir gran parte de su futuro. 

En este singular contexto, Enseñar, un viaje en cómic de William Ayers y Ryan Alexander Tanner adquiere un valor bastante superior al de ser un, eficaz y ameno, libro de divulgación sobre técnicas pedagógicas. Su apuesta por la enseñanza como 
una experiencia viva, una interrelación entre aprendizajes, que se renueva y que se alimenta de la evolución y de la diversidad social, sintoniza con la necesidad de cambio cultural, de transformación de valores e ideas. 

El motor narrativo es la transmisión de experiencias y propuestas pedagógicas de Bill Ayers, a través de la narración gráfica de Tanner, un relato abierto y participativo al que los autores se incorporan como personajes. 

Vale la pena recordar que Ayers militó en The Weather Underground, grupo de oposición radical a la guerra de Vietnam.

Ellos nos conducen por la recreación de un curso académico, nos interpelan, nos hacen compartir problemas, dilemas, dudas y propuestas. De esta forma nos integramos, somos partícipes en buena parte de esa ficción tan cercana a la realidad y compartimos el amor por la enseñanza que transpira y transmite. 

Con ello hacen que este viaje sea atractivo no sólo a estudiantes y a profesores sino a cualquier persona con un mínimo de interés por los procesos educativos. Sus reflexiones afectan y pueden aplicarse también a muchos otros ámbitos de las relaciones humanas, por que la responsabilidad y la grandeza de educar se extienden más allá de las paredes de los centros de enseñanza. Aunque la experiencia y los abundantes ejemplos son propios de la sociedad estadounidense, en este caso lo local tiene lecturas globales.

Así sucede con la defensa de la empatía, de ese saber ponerse en el lugar del otro, que Ayers reclama y explica: el profesor, cualquiera que realiza pedagogía, debe no sólo comprender la síntesis de pluralidad y singularidad de situaciones y condiciones de su alumnado sino que debe estar siempre receptivo a escuchar sus señales, sus mensajes, a aprender de ellos. 

En la misma línea se encuentra la apuesta por la continua síntesis dialéctica entre realismo y voluntad de cambio, entre experiencia e innovación, o sea en palabras de Ayers: "ese saber estar con un pie en el fango del mundo tal como lo encontramos –con sus convencionalismos y el saber recibido, y el otro pie a un paso de un mundo que podría ser pero aún no es". 

Además, como guía de viaje que es, el libro contiene además valiosas orientaciones: insubordinación creativa, encontrar aliados, equilibrio y claridad ..., como pautas abiertas para superar obstáculos y realizar la travesía con éxito.
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martes, 14 de octubre de 2014

Las tarjetas que señalan la otra cara de la luna

Vaya de entrada que, tanto por razones personales como colectivas, este es un post de obligado y doloroso cumplimiento. Y es que aunque la experiencia enseñe a desconfiar de la pureza virginal porque los seres humanos somos una moneda con dos caras: capaces del mas brutal de los egoísmos y de la más generosa solidaridad. Aunque sepamos que el sindicalismo no está libre sino que incorpora  la ganga de inevitables individualismos y gremialismos y hayamos comprobado múltiples veces como el personalismo quiere imponerse al funcionamiento colectivo. Aunque seamos conscientes de todo ello, no nos podemos librar del dolor de la vergüenza ante el asunto de las tarjetas opacas de Caja Madrid, no podemos evitar sentirnos heridos en uno de los puntales de nuestra esencia: la ética de representar los valores del trabajo. 

Cuando vemos en medios escritos o en programas de televisión, hasta en los más cercanos, expuestos los abusos en el uso de unas tarjetas que nunca debieron aceptarse, sentimos rabia. Rabia por la miseria de algunas de esas actuaciones y mucha más rabia por el daño que esos actos han causado y causan a la imagen de Comisiones Obreras. Lo peor de lo sucedido con el uso y el abuso de dichas tarjetas no son los aspectos cutres de los gastos, ni tan siquiera su monto desorbitado, lo peor es que eran representantes de Comisiones Obreras, que estaban en el Consejo de administración para salvaguardar los intereses de los trabajadores de Caja Madrid y los intereses de los trabajadores en la Región de Madrid, que su función y justificación era controlar el poder financiero y que fallaron en el cumplimiento de esas tareas y funciones, cuando no hicieron todo lo contrario.

"Los gestores son los que imponen y controlan a los administradores en contra de lo que exigen los Códigos del Buen Gobierno Corporativo de cualquier parte del mundo Esto hace que las decisiones que toman el presidente y el consejero delegado cuando existe, carezcan de control necesario." Del rojo al negro: los viejos métodos de los poderosos artículo de Mariano Guimdal publicado en Tinta Libre nº18.

Ese incumplimiento abona además la postura del “todos son iguales” que justifica el conformismo social. Pero siempre hay diferencias y siempre hay responsabilidades individuales y colectivas, porque la corrupción no se da sólo por la debilidad humana, por la maldad del corruptor y la debilidad del corrupto, se da sobre todo porque hay condiciones económicas, sociales y políticas que la favorecen o la toleran. Es por eso que no podemos quedarnos mirando el dedo de las tarjetas sino que ver la Luna que señalan y medir y analizar el camino que hay entre uno y otra. 

"La razón de que unas personas puedan ser para otras su paraíso o su infierno radica en el potencial que tenemos para presentarnos como nuestros peores enemigos y también para ser nuestra principal fuente de apoyo, afecto y seguridad". Richard Wilkinson y Kate Pickett en La desigualdad un análisis de la (in) felicidad colectiva.

Comisiones Obreras no es una organización corrupta, todo lo contrario, entre otras cosas por que si lo hubiese sido hubiera saltado por los aires hace tiempo. Lo sucedido en Caja Madrid es grave, muy grave, pero no es un hecho generalizable, ni siquiera en el ámbito de las entidades financieras. Por el contrario ahí están la integridad, la honestidad del conjunto de la organización, la realidad de los centenares de miles de movilizaciones, negociaciones y acuerdos que se realizaron en ese mismo tiempo. Esa realidad, ese acervo permanente, es la que molesta a los poderes, a las castas e incluso a algunos que se dicen anticasta. Buena prueba de ello es la persecución que la el ministerio del interior y la fiscalía han desatado contra centenares de sindicalistas. Prueba de ello es el escaso eco del juicio celebrado el 13 de Octubre en el que se ha pedido 4 años y medio de prisión para Katiana Vicens secretaria general de CCOO en les Illes. Es lógico y hasta necesario que los medios y las redes hayan resaltado y condenado la actitud de los sindicalistas pringados en las tarjetas opacas, pero también resulta elocuente el silencio o escaso seguimiento de una persecución tan arbitraria como dura. Ahora bien, para ser consecuentes con esa realidad de millones de horas de trabaja cotidiano honrado, honesto y comprometido no podemos limitarnos a clarificar lo sucedido y ser duros y justos, con los corruptos, sino que debemos ir más allá y analizar las causas de ese tipo concreto de corrupción, por qué nos ha afectado y que nos toca a hacer para prevenir que no vuelva a suceder.

"Por regla general las empresas financian a los partidos políticos y tratan de malear a los sindicatos y a otras instituciones debilitándolas y poniendo en entredicho el Estado de Derecho." Del rojo al negro: los viejos métodos de los poderosos artículo de Mariano Guimdal publicado en Tinta Libre nº18

Hemos de partir de la premisa que todos somos corruptibles ya sea por egoísmo, ya por desmoralización, ya por oportunismo o también por un mal entendido posibilismo. En la actividad sindical se dan muchas situaciones en las que hay tentaciones o propuestas de corrupción en diferentes grados; siempre las ha habido pero quizás nunca como en los tiempos de auge del neoliberalismo.

Era el 2004, en la prensa habían aparecido informaciones sobre supuestos viajes a EE.UU de María Jesús Paredes, entonces Secretaria General de Comfia nuestra federación de banca, por motivos personales pero pagados por el Banco Santander. Joan Coscubiela, secretario general de Comisiones Obreras de Catalunya, intervino en el Consejo Confederal para pedir explicaciones, y lo hizo desde la perspectiva de la defensa del buen nombre y buen funcionamiento del sindicato. La respuesta de José María Fidalgo fue tan contundente a favor de Paredes como agresiva respecto a Coscubiela. 

Esta negativa a enfrentarse a los hechos, a desvelar un margen de posible connivencia de gente nuestra con el poder financiero pudo ser un error o un criticable gesto de complicidad de Fidalgo, pero lo peor fue el no reconocimiento de la capacidad corruptora de la situación que se vivía y en consecuencia que no se preparase a la organización para enfrentarse a ello.
 
"El neoliberalismo ha provocado en nuestras sociedades una verdadera mutación de identidades. Hasta el mismo Napoleón sería hoy un loco si se atreviese a descansar su mano sobre un botón de su uniforme. Esta locura neoliberal se generalizó en Europa en los años 80 y se cebó desde entonces con particular virulencia en una España falta de solidez democrática, abriendo huecos muy profundos para la corrupción y la quiebra de la personalidad". Un país manicomio artículo de Luis García Montero publicado en Infolibre.

El huevo de esa serpiente se incubó en un entorno de galopante aumento de la desigualdad social, disimulada eso si por el crecimiento económico. La desigualdad es la madre de las grandes corrupciones por la concentración asimétrica del poder que genera: mucho para los de arriba y muy poco para los de abajo. La prepotencia genera inevitables abusos que van seguidos de maniobras para asegurarse la impunidad. Una muestra de esa desigualdad específica que se consolidó entre nosotros en los finales del siglo XX y los inicios del XXI fue el continuo enriquecimiento de las instituciones financieras con una concentración desmesurada de poder en los gestores de esas instituciones. Hay que añadir además el dominio absoluto del PP en la ciudad y región de Madrid que se complementa con una aceptación por pasiva o activa de las fuerzas de izquierda de ese dominio. Cuando la izquierda renuncia a derrotar a la derecha, cuando se acomoda en la condición de subalterno, acaba asumiendo valores que no son suyos y en la práctica deriva hacia el oportunismo o el posibilismo. Todo ello acompañado de, y favorecido por, la hegemonía, de la ideología neoliberal con su consiguiente exaltación de de las elites y la justificación de altísimas remuneraciones para sus miembros. En resumen un escenario de concentración de dinero y de poder que deteriora la democracia y engendra casi inevitablemente corrupción. 

Todo lo anterior nos habla de la necesidad de un fortalecimiento ideológico del sindicato, del continuo ejercicio de memoria sobre nuestros orígenes y valores, pero también de su actualización con el análisis crítico sobre la evolución del capitalismo. Nos habla de la necesidad de proveernos de paraguas e impermeables contra la lluvia fina de los falsos dogmas de la entronización dogmática de la ley del mercado o de la ley del máximo beneficio accionarial, de la excelencia sin límites de la competitividad, de la exclusión de la democracia de la gestión empresarial...?.

Esta dura experiencia evidencia también la necesidad de fortalecer la democracia interna, profundizar en la transparencia, especialmente en todo lo tocante a cuestiones económicas; estimular la participación de la afiliación y fortalecer y ampliar los mecanismos de control. 

Esa es la cara de la luna que señalan las tarjetas opacas más allá del dedo de los errores o de las actitudes fraudulentas individuales.



lunes, 30 de junio de 2014

Cuando los esquiroles defienden los derechos de los trabajadores, la democracia salta por la ventana.



Algo huele a podrido en el Reino de España cuando se persigue judicialmente  y se empieza a encarcelar a centenares de sindicalistas acusados de atentar contra los derechos de los trabajadores por promover una huelga. La confluencia de procesos y la entidad de las penas demandadas y, en algunos casos, aplicadas dejan claro que existe una actuación general  de carácter represivo.

 El catedrático de derecho del trabajo  Antonio Baylos en su artículo  "No se regula la huelga desde el código penal"  http://blogs.publico.es/dominiopublico/10401/no-se-regula-la-huelga-desde-el-codigo-penal/ , explica las insuficiencias y zonas obscuras del Código Penal sobre las que se basa la actual campaña, así como el carácter democrático del derecho de huelga como legítimo acto de insubordinación colectiva.

Esto último es un elemento ideológico clave en el que hay que insistir ya que la huelga es un conflicto entre desiguales que surge, no por capricho de los más débiles, sino como una estrategia para neutralizar medidas impuestas desde la prepotencia de la propiedad o del abuso del gobierno político.

La huelga no es un conflicto individual en el que se dirime los intereses particulares de cada uno de los que participan en él, sino un conflicto entre dos partes en el que se debaten intereses y derechos colectivos.

Desde una perspectiva democrática el poder del empresario, que de por sí tiende mayoritariamente a ser absoluto, tiene que ser equilibrado por medidas de presión que le obliguen a negociar, a reconocer los derechos de los trabajadores.

La huelga es una de esas medidas y su convocatoria y realización implica tensión y enfrentamientos colectivos y personales. Ahora bien, la tensión  no suele nacer de los convocantes, sino de la resistencia y reacción de los empresarios o de los gobiernos que no aceptan la posible pérdida de poder.  


Por ello, el esquirol puede tener muchos motivos para su actuación: desde el convencimiento ideológico hasta el mayoritario miedo pasando por la confusión, el servilismo  y el egoísmo, pero no deja de ser en ese momento un colaborador del poderoso y un insolidario con los que defienden sus propios intereses. 

Por ello, tanto la redacción del código penal como el afán con el que se dedican a aplicarlo responden a una visión antidemocrática en clara sintonía con el espíritu de las contrarreformas laborales. 

Por ello, la regeneración democrática que reclamamos para esta sociedad debe manifestarse en solidaridad con los perseguidos y en presión para que el Código Penal deje de ser un instrumento de represión sindical.   

lunes, 16 de junio de 2014

La realidad no es como nos la relatan

¿Cuántas películas, series de televisión, novelas, realitys, canciones, historietas, habéis visto o leído que traten del trabajo y de las relaciones laborales? 
¿Cuántas,  en las que aparezcan ejecutivos, empresarios, financieros? 
¿ En cuantas de estas obras se  refleja la capacidad de crear riqueza del trabajo?
¿ En cuantas de estas se da por supuesto que el dinero crea riqueza?

La respuesta a esas preguntas también contesta a esta otra: ¿ Influye la cultura en el conflicto social, en las relaciones laborales, en el sindicalismo?.

La cultura se crea alrededor del arte, el entretenimiento y la diversión que son también tres campos de batalla.

La belleza ha sido siempre un privilegio de los poderosos de los que han podido pagar por hacer suyas las obras de las personas que a través de las formas, los colores, el dibujo, la música han buscado acercarse a la belleza, han buscado plasmar emociones, sentimientos, imaginar las múltiples caras de la vida.

Uno de los grandes avances de la democracia, de la reivindicación popular y del compromiso de muchos artistas, ha sido el extender el disfrute de la belleza al conjunto de la sociedad. 

Pero la literatura, el teatro, la escultura, la pintura, la música, la danza, la fotografía, el cine, la historieta no sólo recrean diferentes formas de belleza para nuestros sentidos y nuestra mente, sino también recrean para los que la reciben formas de ver aspectos a veces parciales a veces integrales de la sociedad. A través de la cultura de masas la mayoría de la sociedad recibe una visión no sólo de si misma sino del mundo, de lo global que no se corresponde con la realidad sino con una determinada interpretación  de la realidad.

Ahora volvemos a las preguntas del inicio de este escrito y a ampliarlas.
¿ Por qué nos son más familiares los dramas y las comedias de los habitantes de los ángeles, New York y Chicago que los de los vecinos de Valencia, Burgos o Cáceres? 
¿ Por qué las series y culebrones no nos han contado nada de la vida de las trabajadoras de la maquilas centroamericanas,  de las obreras de Bangla Desh o de los mineros turcos? 
¿ Por qué los juegos son de tronos y no de sillas, que pasa con los soldados , labradores, artesanos. Quienes son las victimas de los aqueos, asesinatos y violaciones?.  
¿ Por qué la desigualdad, la puerta giratoria, la corrupción legal… apenas existen en los productos de la industria cultural?

El trabajo, los valores del mundo del trabajo: Creatividad, solidaridad, crítica, acción colectiva… han sido marginados o desprestigiados. Y eso explica en buena parte aislamientos sociales y falta de respuesta ciudadana cuando el sindicalismo y lo que representa son atacados.

La visión de la realidad que recibimos, que poco a poco cala en nuestro disco duro esta deformada, manipulada, amputada de los hechos, sentimientos, deseos de una parte de la sociedad y saturada de los de otra. Los valores de los y las millones de currantes, son ninguneados

A través de esa manipulación cultural aprendemos a negarnos a nosotros mismos y a creernos parte de esa realidad que nos suele llegar a través de la pequeña pantalla.  Con ello además renunciamos a imaginar otra realidad, nos neutralizamos como fuente de cambios, nos negamos la posibilidad de mejorar como colectivo.   

Pepe Gálvez

Si prefieres leer el post en catalán, pincha aquí (pag. 11)