miércoles, 25 de marzo de 2015

Encrucijadas andaluzas del 22 de Marzo

¿Empujan los resultados de las elecciones andaluzas hacia el cambio? Pues, depende de que cambio se trate.

Así, la pérdida de un tercio de sus votantes, 506.665, por el PP es un signo claro de reflujo electoral por parte del partido que gobierna el Estado y que ha ejercido de oposición en Andalucía. Desde este punto de vista la contrarreforma neoliberal no sale reforzada precisamente. Ahora bien la aparición de Ciudadanos que asume buena parte de sus postulados, especialmente los económicos y laborales, pero disimulando la caspa, con sus 368.988 votos ha amortizado un 70% de ese desgaste, o aproximadamente un 60% si se tiene en cuenta lo que ha perdido UPD. El PSOE por su parte pierde casi 119.000 votos a pesar de, o gracias a según se mire, que en Andalucía han rentabilizado sus enfrentamientos con el gobierno estatal del PP.

Más a la izquierda la suma de Podemos e IU alcanzan un 21,73%, casi 864.000 votos, un número y un porcentaje  significativo y de gran potencial, pero a un 13,70% de distancia del PSOE, o sea, lejos de arrebatarle la hegemonía entre el electorado popular. 

Por separado destaca la irrupción de Podemos,  con 590.011 votos,  aunque incorporaba a Equo, esta formación solo sacó 20.383 votos en el 2012. Sin embargo, es evidente que este resultado es muy insuficiente para ser un proyecto de gobierno inmediato, y menos en solitario. Por otra parte el discurso anticasta ha desgastado más a Izquierda Unida que al PSOE, ya que ha esta ha perdido 164.445 votos. Esta bajada indica que el desgaste del gobierno tripartito lo han pagado ellos. Es de suponer que ello tiene que ver con los diferentes comportamientos  electorales de específicos sectores sociales, con sus fidelidades y especiales lazos de unión con los partidos. Pero también es cierto que la propuesta de Izquierda Unida tiene la dificultad de una ubicación postelectoral indefinida. Si Podemos representa una opción clara: ganar las elecciones, irrealizable pero clara; Izquierda Unida se ha movido entre los ataques a un PSOE con el que acababa de gobernar y las llamadas a la unidad a un Podemos que no quería saber nada de alianzas.

Unas cuantas reflexiones

I)                   Se confirma y evidencia contundentemente el desprestigio y falta de credibilidad del Gobierno estatal presidido por el tancredista Rajoy

II)                Un componente determinante de que los resultados del PSOE no hayan sido peores, es precisamente su enfrentamiento, aparente y/o real con la política del gobierno central.

III)              El desgate del bipartidismo o de política de alternancia entre el PP y el PSOE se confirma pero matizada por la mayor fidelidad del electorado de este último.

IV)              La realidad de la corrupción y la relación de nuestra sociedad con ella es lo suficientemente arraigada y compleja como para sobrevivir a superficiales campañas de honestidad. 
  
V)                Ciudadanos ha desplazado a UPyD pero no va a sustituir al PP, por ahora por lo menos, pero si puede complementarlo.

VI)              Podemos muestra la debilidad de un crecimiento electoral potente pero claramente insuficiente para su actual estrategia de: “nosotros solos” vamos a acabar con la casta.

VII)           Izquierda Unida necesita renovación y visión unitaria para resistir los actuales embates electorales, pero sobre todo más coherencia y visión a medio y largo plazo.

VIII)          Los que mandan de verdad: los poderes económicos en su versión estatal e internacional, ya estarán elaborando una alternativa, mejor dicho varias,  al deteriorado PP para continuar, con matices, su política. O sea, seguramente habrá algún cambio de gestor o de gestores.

IX)              Centrar la posibilidad de un cambio radical en nuestra sociedad en los resultados de las próximas elecciones generales, es no ya dudoso sino muy aventurado y hasta aventurero.

X)                 Hay que fortalecer las propuestas y las dinámicas unitarias de cara a las próximas elecciones municipales, para ganar amplios espacios gobierno desde los que potenciar la participación y la organización de amplios sectores de la sociedad.

XI)              Ningún resultado electoral previsible será suficiente, para consolidar y desarrollar el cambio democrático que necesita esta sociedad, si no hay una amplia fuerza social organizada y movilizada detrás.

Un cambio democrático de fondo exige neutralizar la hegemonía ideológica neoliberal, remover muchas inercias y cambiar muchos valores. Pero de eso seguiremos escribiendo otro día.  

Pepe Gálvez

martes, 10 de marzo de 2015

¡Basta de que nos den propaganda por información!

Estoy harto de que me den propaganda en lugar de información, de la burda manipulación de los informativos de TVE,  de que TV3 haya perdido gran parte de su credibilidad, de que Cospedal al igual que hizo Aguirre conviertan a sus televisiones públicas en particulares portavoces, de que los debates sean tertulias de barbería, de que los resultados de las encuestas sean tan adecuados a las posiciones de los medios que las publican,  de que en las redes haya una epidemia de hooliganismo estilo mi partido lava más blanco o ¡ra ra ra! ¡mi partido y nadie más ¡, de que se dé tanto eco a medios ultras de escasa audiencia, de que contrastar fuentes sea una práctica exótica, de que apenas haya periodismo de investigación de que en cambio abunde la opinión superficial y escasee la reflexión interesante, de que la currantada sea ignorada o marginada, de que sea tan brutalmente desigual el tratamiento de los intereses de los poderosos y de los débiles, de que la banca sea propietaria de la mayoría de los medios, de que el periodismo económico mayoritario sea tan acrítico y servil, de que apenas se escriba y se hable sobre los nefastos gestores que han hundido económicamente tantos medios, de que se persiga al corrupto y se absuelva al corruptor, de la búsqueda incesante de titulares con morbo,  de que los que se empeñaron en la defensa del bipartidismo nos vendan su variante tetrapartidista, de que las elecciones sean tratadas con criterios sensacionalistas cercanos a la prensa rosa, de que se apliquen dobles o triples baremos, de que se demonicen las experiencias internacionales contrarias a los intereses hegemónicos y se pasen estúpidos velos sobre los aliados de Occidente, de que desde la izquierda no practiquemos la crítica sobre las experiencias progresistas, de que se impusiera una autocensura sobre la monarquía española que aún domina en los grandes medios, de que se degraden las condiciones laborales del periodismo, de que muchos periodistas no se planteen críticamente su función social, de que apenas tengan tiempo para prepararse entrevistas y artículos, de que Operación Palace evidenciara nuestra vulnerabilidad informativa, de que no se puedan acceder a las fuentes oficiales de lo sucedido el 23 de Febrero, de que nos vendan transparencia mientras nos dan opacidad, de que nos ninguneen nuestro derecho a saber, de que nos traten como menores de edad democráticamente, de que no defendamos nuestro derecho a la información. 

Estoy harto porque me apasiona el periodismo que investiga, que descubre marginaciones sociales ocultas, que denuncia los entramados de las grandes finanzas, que acerca las personas a las personas, que abre ventanas sobre la cultura, que se ríe de las desnudeces de reyes y emperadores … 

De todos estos hartazgos y de de estas pasiones, de cómo se trata el trabajo en los medios de comunicación, del estado de la libertada de expresión y de la prensa sindical  hablaremos el próximo jueves 12 de Marzo con gente de Alternativas Económicas, Catalunya Plural, Orgullo y Satisfacción, Crític, TV3,  CCOOTORRA, AIGUA CLARA, L'AIXETA, EL CORCÓ, COCO3, LA COTORRA, LA NOSTRA VEU, COCOTEROEULEN,EL TALP, LINIA OBRERA, COCOS, COCOFOREST, LA RED PÚBLICA, LA CANYA, COCOS,INFOSAICA,INFORMA SABADELL,LA VEU EXPRESS, LAS COSAS CLARAS,EL RINCON, INFORMA'T, NORAY, ON TIME, ON TIME DREAMS, REVISTA DE SECCIÓ SINDICAL ORGT



 En Via Laietana, 16. Sala Plateria. Planta -1.

martes, 3 de marzo de 2015

LA DONA I LA FATALITAT DE SER DONA

La dona fatal, és un dels elements claus de la guerra de sexes en l'àmbit de la cultura popular contemporània. En el seu origen francès representava la figura femenina que per mitjà del seu atractiu sensual i sexual condueix els homes a la perdició per satisfer les seves demandes, o sigui que els condueix a comportaments reprovables per la societat i sobretot per les normes imperants. Però no només això, sinó que els sotmet i els priva de voluntat o sigui que trenca la relació dominant masculina i sobretot que provoca la humiliació del mascle. Exemplifica els perills que genera el deixar-se portar per l'atracció física, per la passió, en resum sortir-se del marc moral assegurat per la practica del bé per entrar al enganyós marasme del mal. El gènere negre, especialment el cinema recull el testimoni i situa la dona fatal en l'escenari de la generalització del delicte violent. En aquest món essencialment masculí, en el qual l'ús brutal de la força és norma i font de poder, ella és una significativa barreja de víctima i botxí. Encarna de nou el mal, en tant que o bé forma part d'alguna banda criminal o bé busca enriquir-se no només il · legalment sinó sobretot a través de l'assassinat. A més hi ha un altre aspecte que reforça la seva maldat:  la manipulació dels homes per aconseguir el seu objectiu, una altra vegada qüestiona els estatus de gènere i una altra cop planteja l’atracció i alhora la por per la dona no submisa.

I és que aquesta figura femenina que s'ha definit en el costat fosc de la moralitat benpensant té altres lectures. És una dona que, contra les normes de l'època, sap, admet i gaudeix tant de la seva sensualitat com de l'atractiu i domini que exerceix a través d'ella. Aquesta infracció de les restriccions en les relacions sexuals li facilita un fort component d'autonomia: es mou fora de l'àmbit de la família, fora del perill de les seves limitacions encara que això l'exclogui també de la seva protecció. Ara bé la seva llibertat és molt fràgil, perquè actua en solitari i necessita recolzar-se en aliats de l'altre sexe que la desitgen, de vegades creuen que l'estimen, però que sempre busquen posseir-la. És com un animal exòtic al qual s'admira per el seu salvatgisme i al que no obstant això se sotmet i captiva per poder gaudir-ne. Un ideal lligat a l'atractiu físic i la seva sublimació. Un ideal que està cotitzat precisament pel seu aspecte material, pel paper que els desitjos masculins li atribueixen. L'home vulgar s'enlluerna davant l'oferta de la seva bellesa i la seva sensualitat, el gàngster intenta incorporar-la a la seva col · lecció d'objectes de luxe i l'heroi s'enamora d'un miratge que ell mateix ha creat. I ella intenta treure profit de tots aquests sentiments.

El vertigen de la passió

La dona fatal és un nucli de relacions sentimentals de tremenda intensitat. D'alguna manera representa la passió en el sentit més absorbent. Els que s'enamoren amb totes les conseqüències d'ella assumeixen inevitablement el paper d'herois, qüestionables èticament perquè poden arribar fins a l'assassinat, però herois per que per realitzar el seu sentiment desafien perills lligats fins i tot a la pròpia desaparició, s'enfronten a enemics temibles i desobeeixen les normes de la pròpia seguretat. Ells viuen, curiosament, l'amor romàntic més exaltat, un sentiment gairebé absolut, que domina sobre totes les seves necessitats, sobre tots els seus valors, que fa que a la vida res importi sinó el posseir a aquesta dona, tot i saber que pot ser fatal. Una intensitat que ella no pot sentir amb aquesta plenitud, tot i que la comparteixi parcialment, perquè sap que la seva única companya fiable és la llibertat i a més perquè és una descreguda i sap que aquest amor es basa en la mentida de la seva pròpia imatge i en la precarietat de la passió que desperta.

En defensa pròpia

Se la condemna per la seva traïció, que és el mateix que condemnar-la per actuar en legítima defensa. La seva falta de lleialtat neix de la seva fragilitat i soledat en un món que li posa molt difícil qualsevol altra opció de no submissió. Ella és conscient de la seva situació d'inferioritat per això utilitza les seves armes. Se li reconeix gosadia, astúcia i de vegades intel · ligència, en un joc sense respecte a les regles de l'home. El seu objectiu és aconseguir molts diners com a clau per a la seva llibertat definitiva, per assentar el seu poder més enllà de la seva passatgera bellesa. Per això conviu amb els homes en una ambigua relació d'equilibri de poders, ells manen i ella els sedueix, ells desitgen seu cos i ella l'hi concedeix o promet i generalment els condueix a la fatalitat de sotmetre’s a la seva voluntat a l'engany, la mateixa que ells mateixos han col · laborat a crear.
Aquest triomf no sol ser definitiu, ja que la moralina dominant ho impedeix, sinó que gairebé sempre sol ser revertit a càstig. Aquesta punició sol ser la mort, executada per la justícia o com a conseqüència del remolí de violència que ella mateixa ha desencadenat o col · laborat a deslligar. A vegades, com és el cas el Falcó Maltès, el seu càstig no deixa d'assenyalar la prima i trencadissa línia ètica sobre la qual viuen els protagonistes; i d’altres finalment és reconvertida en el símbol desolat d'una frustració i de moltes desigualtats i limitacions per mestres del melodrama com Robert Sidmark (Forajidos), o l'escepticisme com Jacques Tourneur (Retorn al passat). 

Objectes de desig

Tot i que ens hem referit a la dona fatal en singular, la seva representació en la ficció va ser molt més plural en rostres, cossos, seduccions i noms. La llista pot incloure a la inquietant Bàrbara Stanwizk, la devastadora Ava Gadner, l'ambigua Mary Astor, o les Lana Turner i Jessica Lange ungides sacerdotesses d'un foc no sagrat; a Rita Haywort representant de la força de la fragilitat, Joan Bennet la bellesa onírica ... i moltes més que van aportar diferents aspectes d'aquest mite que neix, creix i es desenvolupa en les contradiccions del desig masculí.

(Publicat a la revista "Tentacles" nº3)

Pepe Gálvez


MUJER FATAL

La  mujer fatal, es uno de los elementos claves de la guerra de sexos en el ámbito de la cultura popular contemporánea. En su origen francés representaba la figura femenina que por medio de su atractivo sensual y sexual conduce a los hombres a la perdición por satisfacer sus demandas, o sea que les conduce a comportamientos reprobables por la sociedad y sobre todo por las normas imperantes. Pero no sólo eso, sino que les somete y les priva de voluntad o sea que rompe la relación dominante masculina y sobre todo que provoca la humillación del macho. Ejemplifica los peligros que genera el dejar llevar por la atracción física, por la pasión, en resumen salirse del marco moral seguro del bien para entrar en el engañoso marasmo del mal.  El género negro, especialmente el cine recoge el testigo y sitúa la mujer fatal en el escenario de la generalización del delito violento. En ese mundo esencialmente masculino, en el que el uso brutal de la fuerza es norma y fuente de poder, ella es una significativa mezcla de victima y verdugo. Encarna de nuevo el mal, en tanto que o bien forma parte de alguna banda criminal o bien busca enriquecerse no sólo ilegalmente sino sobre todo a través del asesinato. Además  hay otro aspecto que refuerza su maldad: que es el de la manipulación de los hombres para conseguir su objetivo, otra vez cuestiona los status de género y otra vez plantea la atracción y a la vez el miedo por la mujer no sumisa.  

Y es que esta figura femenina que se ha definido en el lado oscuro de la moralidad bien pensante tiene otras lecturas. Es una mujer que, contra las normas de la época, sabe, admite y disfruta tanto de su sensualidad como del atractivo y dominio que ejerce a través de ella. Esta infracción de las restricciones en las relaciones sexuales le facilita un fuerte componente de autonomía: se mueve fuera del ámbito de la familia, a salvo de sus limitaciones aunque ello la excluya también de su protección. Ahora bien su libertad es muy frágil,  porque actúa en solitario y necesita apoyarse en aliados del otro sexo que la desean, a veces creen que la aman, pero que siempre buscan poseerla. Es como un animal exótico al que se admira por su salvajismo y al que sin embargo se somete y cautiva para poder disfrutar de él. Un ideal ligado al atractivo físico y a su sublimación. Un ideal que está cotizado precisamente por su aspecto material,  por el papel que los deseos masculinos le atribuyen. El hombre vulgar se deslumbra ante la oferta de su belleza y su sensualidad, el gangster intenta incorporarla a su colección de objetos de lujo y el héroe se enamora de un espejismo que él mismo ha creado. Y ella intenta sacar provecho de todos estos sentimientos.

El vértigo de la pasión

La mujer fatal es un núcleo de relaciones sentimentales de tremenda intensidad. De alguna forma representa la pasión en el sentido más absorbente. Los que se enamoran consecuentemente de ella asumen inevitablemente el papel de héroes, cuestionables éticamente por que pueden llegar al asesinato, pero héroes por que por realizar su sentimiento desafían peligros ligados a la propia desaparición, se enfrentan a enemigos temibles y desobedecen las normas de la propia seguridad. Ellos viven, curiosamente, el amor romántico más exaltado, ese sentimiento es casi absoluto, que domina sobre todas sus necesidades, sobre todos sus valores, que hace que en la vida nada importe sino el poseer a esa mujer, aún a sabiendas de que puede ser fatal. Una intensidad que ella no puede sentir con esa plenitud, aunque la comparta parcialmente, por que sabe que su única compañera fiable es la libertad y además por que es una descreída y sabe que ese amor se basa en la mentira de su propia imagen y en la precariedad de la pasión que despierta.   

En defensa propia

Se la condena por su traición, que es lo mismo que condenarla por actuar en legítima defensa. Su falta de lealtad nace de su fragilidad y soledad en un mundo que le pone muy difícil cualquier otra opción de no sometimiento. Ella es consciente de su situación de inferioridad por ello utiliza sus armas. Se le reconoce osadía, astucia y a veces inteligencia, en un juego sin respeto a las reglas del hombre. Su objetivo es conseguir mucho dinero como llave para su libertad definitiva, para asentar su poder más allá de su pasajera belleza. Por ello  convive con los hombres en una ambigua relación de equilibrio de poderes, ellos mandan y ella les seduce, ellos desean su cuerpo y ella se lo concede o promete y generalmente los conduce a la fatalidad  del sometimiento de su voluntad al engaño que ellos mismos han colaborado a crear.
Este triunfo no suele ser definitivo, pues la moralina dominante lo impide, sino que casi siempre suele ser revertido en castigo. Esta punición suele ser la muerte, ejecutada por la justicia o como consecuencia del remolino de violencia que ella misma ha desatado o colaborado a desatar. A veces, como es el caso el Halcón Maltés, su castigo no deja de señalar la delgada y quebradiza línea ética sobre la que viven los protagonistas; y otras finalmente es reconvertida por maestros del melodrama como Robert Sidmark (Forajidos),  o del escepticismo como Jacques Tourneur ( Retorno al pasado) en el símbolo desolado de una frustración y de muchas desigualdades y limitaciones.
  
Objetos de deseo

Aunque nos hemos referido a la mujer fatal en singular,su representación en la ficción fue mucho más plural en rostros, cuerpos, seducciones y nombres. La lista puede incluir a  la inquietante Bárbara Stanwizk, la devastadora Ava Gadner, la ambigua Mary Astor, o como Lana Turner y Jessica Lange ungidas sacerdotisas de un fuego no sagrado; Rita Haywort representante de la fuerza de la fragilidad, Joan Bennet la belleza onírica… y muchas más que aportaron distintos aspectos de ese mito que nace, crece y se desarrolla  en las contradicciones del deseo masculino.


Pepe Gálvez