martes, 3 de marzo de 2015

MUJER FATAL

La  mujer fatal, es uno de los elementos claves de la guerra de sexos en el ámbito de la cultura popular contemporánea. En su origen francés representaba la figura femenina que por medio de su atractivo sensual y sexual conduce a los hombres a la perdición por satisfacer sus demandas, o sea que les conduce a comportamientos reprobables por la sociedad y sobre todo por las normas imperantes. Pero no sólo eso, sino que les somete y les priva de voluntad o sea que rompe la relación dominante masculina y sobre todo que provoca la humillación del macho. Ejemplifica los peligros que genera el dejar llevar por la atracción física, por la pasión, en resumen salirse del marco moral seguro del bien para entrar en el engañoso marasmo del mal.  El género negro, especialmente el cine recoge el testigo y sitúa la mujer fatal en el escenario de la generalización del delito violento. En ese mundo esencialmente masculino, en el que el uso brutal de la fuerza es norma y fuente de poder, ella es una significativa mezcla de victima y verdugo. Encarna de nuevo el mal, en tanto que o bien forma parte de alguna banda criminal o bien busca enriquecerse no sólo ilegalmente sino sobre todo a través del asesinato. Además  hay otro aspecto que refuerza su maldad: que es el de la manipulación de los hombres para conseguir su objetivo, otra vez cuestiona los status de género y otra vez plantea la atracción y a la vez el miedo por la mujer no sumisa.  

Y es que esta figura femenina que se ha definido en el lado oscuro de la moralidad bien pensante tiene otras lecturas. Es una mujer que, contra las normas de la época, sabe, admite y disfruta tanto de su sensualidad como del atractivo y dominio que ejerce a través de ella. Esta infracción de las restricciones en las relaciones sexuales le facilita un fuerte componente de autonomía: se mueve fuera del ámbito de la familia, a salvo de sus limitaciones aunque ello la excluya también de su protección. Ahora bien su libertad es muy frágil,  porque actúa en solitario y necesita apoyarse en aliados del otro sexo que la desean, a veces creen que la aman, pero que siempre buscan poseerla. Es como un animal exótico al que se admira por su salvajismo y al que sin embargo se somete y cautiva para poder disfrutar de él. Un ideal ligado al atractivo físico y a su sublimación. Un ideal que está cotizado precisamente por su aspecto material,  por el papel que los deseos masculinos le atribuyen. El hombre vulgar se deslumbra ante la oferta de su belleza y su sensualidad, el gangster intenta incorporarla a su colección de objetos de lujo y el héroe se enamora de un espejismo que él mismo ha creado. Y ella intenta sacar provecho de todos estos sentimientos.

El vértigo de la pasión

La mujer fatal es un núcleo de relaciones sentimentales de tremenda intensidad. De alguna forma representa la pasión en el sentido más absorbente. Los que se enamoran consecuentemente de ella asumen inevitablemente el papel de héroes, cuestionables éticamente por que pueden llegar al asesinato, pero héroes por que por realizar su sentimiento desafían peligros ligados a la propia desaparición, se enfrentan a enemigos temibles y desobedecen las normas de la propia seguridad. Ellos viven, curiosamente, el amor romántico más exaltado, ese sentimiento es casi absoluto, que domina sobre todas sus necesidades, sobre todos sus valores, que hace que en la vida nada importe sino el poseer a esa mujer, aún a sabiendas de que puede ser fatal. Una intensidad que ella no puede sentir con esa plenitud, aunque la comparta parcialmente, por que sabe que su única compañera fiable es la libertad y además por que es una descreída y sabe que ese amor se basa en la mentira de su propia imagen y en la precariedad de la pasión que despierta.   

En defensa propia

Se la condena por su traición, que es lo mismo que condenarla por actuar en legítima defensa. Su falta de lealtad nace de su fragilidad y soledad en un mundo que le pone muy difícil cualquier otra opción de no sometimiento. Ella es consciente de su situación de inferioridad por ello utiliza sus armas. Se le reconoce osadía, astucia y a veces inteligencia, en un juego sin respeto a las reglas del hombre. Su objetivo es conseguir mucho dinero como llave para su libertad definitiva, para asentar su poder más allá de su pasajera belleza. Por ello  convive con los hombres en una ambigua relación de equilibrio de poderes, ellos mandan y ella les seduce, ellos desean su cuerpo y ella se lo concede o promete y generalmente los conduce a la fatalidad  del sometimiento de su voluntad al engaño que ellos mismos han colaborado a crear.
Este triunfo no suele ser definitivo, pues la moralina dominante lo impide, sino que casi siempre suele ser revertido en castigo. Esta punición suele ser la muerte, ejecutada por la justicia o como consecuencia del remolino de violencia que ella misma ha desatado o colaborado a desatar. A veces, como es el caso el Halcón Maltés, su castigo no deja de señalar la delgada y quebradiza línea ética sobre la que viven los protagonistas; y otras finalmente es reconvertida por maestros del melodrama como Robert Sidmark (Forajidos),  o del escepticismo como Jacques Tourneur ( Retorno al pasado) en el símbolo desolado de una frustración y de muchas desigualdades y limitaciones.
  
Objetos de deseo

Aunque nos hemos referido a la mujer fatal en singular,su representación en la ficción fue mucho más plural en rostros, cuerpos, seducciones y nombres. La lista puede incluir a  la inquietante Bárbara Stanwizk, la devastadora Ava Gadner, la ambigua Mary Astor, o como Lana Turner y Jessica Lange ungidas sacerdotisas de un fuego no sagrado; Rita Haywort representante de la fuerza de la fragilidad, Joan Bennet la belleza onírica… y muchas más que aportaron distintos aspectos de ese mito que nace, crece y se desarrolla  en las contradicciones del deseo masculino.


Pepe Gálvez


3 comentarios:

  1. Felicidades. Muy buen artículo, Pepe, aunque te hayas olvidado de Gene Tierney. O quizá sea que adjetivarla resulte muy muy difícil.

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  2. Estupendo artículo, Pepe, veo que tienes conocimiento directo del tema....Ya me contarás más cosas

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